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Del ámbito de los problemas

jueves, 20 de diciembre de 2007

Hoy por casualidad, buscando información sobre la huelga que están llevando a cabo los trabajadores de las empresas concesionarias de la limpieza del Metro de Madrid, me he pegado de bruces con un ¿periódico? llamado «Rojo y Negro». El nombre es llamativo porque los dos colores transmiten un montón de sensaciones, pero también porque son los colores de la Confederación General del Trabajo, o CGT. No puedo evitar pensar que la «información» publicada esté sesgada dado su origen, así que más que información, la llamaré opinión, por no llamarla directamente propaganda, que me parece un término demasiado duro porque les supongo cierta intención informadora, aunque sea de sus opiniones e ideas.

Se hacen ciertas preguntas en la noticia:

¿Si hay Huelga, porqué hay algunas estaciones que parecen más limpias que un día laborable cualquiera? ¿Quién ha limpiado esta estación, si hace diez minutos estaba sucia, y no está previsto que se limpie hoy por los servicios mínimos?

Y a continuación, se contestan:

La respuesta a estos interrogantes nos la han servido en bandeja Metro de Madrid y las cuatro empresas concesionarias afectadas por la Huelga (Valoriza Facilities, SAU; Clece, SA; Eurolimp, SA y Ferrovial Servicios, SA): ninguno sabe nada. Sin embargo la realidad es que al menos otras dos empresas de servicios más, de las muchas que tiene contratadas Metro de Madrid para otros cometidos, están mandando brigadas de entre 3 y 6 operarios a limpiar estaciones, escaleras de bocas de Metro, etc.

Cómo no, el derecho de huelga ha sido vulnerado, y también saben quiénes son:

Estamos ante la más grave vulneración del Derecho Constitucional de Huelga que una empresa puede cometer, pero en este caso es más grave aún, ya que son entidades públicas, las propias instituciones y sus responsables políticos los que están pisoteando los Derechos de los Trabajadores.

(Todas las negritas y las itálicas en las citas son mías). O sea, Brigadas Pisoteadoras y Vulneradoras de Derechos Constitulacionales.

Si no lo entiendo mal, que una empresa sea concesionaria de otro, significa que una empresa subcontrata los servicios de otra para externalizarlos, y no asumir sus costes, consecuencias o lo que sea. Los angloparlantes utilizan un término divertido: outsourcing. Si tampoco lo entiendo mal, los trabajadores que están en huelga no son los trabajadores de Metro de Madrid, sino más bien los trabajadores de las empresas concesionarias, en este caso Valoriza Facilities, Clece, Eurolimp y Ferrovial Servicios. Entiendo que el problema lo tienen realmente estas empresas, digo yo.

Por otro lado, si Metro de Madrid ve que por un motivo u otro las empresas concesionarias se ven imposibilitadas para ofrecer sus servicios, me parece que está en su derecho de contratar (temporalmente o no) a otras empresas de servicios que le suplan lo que la Banda de los Cuatro no suple. El problema que tiene Metro de Madrid es que tiene que garantizar cierta higiene en sus instalaciones, y debe cumplir con el servicio que ofrece. El problema que tiene la Banda de los Cuatro tiene que ver con sus empleados, y las consecuencias que le puede ocasionar la huelga, sea porque Metro de Madrid rescinda sus contratos, o por pérdidas económicas o de otro tipo. En todo caso, intentar extender el problema más allá de sus límites, es mezclar churras con merinas, intentando obtener algún tipo de beneficio por ello.

También apelo aquí a la responsabilidad de los usuarios. Si hace tres días apenas había basura y hoy la basura se acumula en todas las esquinas (es especialmente visible en las escaleras), es que alguien ha tirado las cosas que antes no estaban… Y sí, es verdad, parte de la basura es inevitable (la gente pierde piel, pelos, lo que llevamos en los zapatos y dejamos por ahí, polución que cae por las rendijas…), pero hay otra que no. ¿Es lógico pensar que a la gente que reparte el 20Minutos, el Qué o el ADN en las entradas se le han caído un montón de periódicos escaleras abajo, y que luego los flujos de aire y eso los llevan hasta las esquinas? ¿Se estrelló un camión de patatas Matutano y las bolsas, vacías porque los pájaros supieron beneficiarse, han acabado movidas por los azares del viento debajo de las papeleras? ¿Ha decidido el profesor Karamba, gran ilustre vidente africano, publicitarse dejando que sus octavillas decidan por si mismas el mejor sitio que ocupar, en una anarquía mercadotécnica?

No estoy en contra del Derecho a la Huelga. Siempre y cuando, las consecuencias de la huelga la sufran los empleadores, no los receptores de los servicios. Que dejen de limpiar los despachos de los directivos (lo siento por los directivos). Me parece bien. Que no limpien las oficinas de Metro de Madrid (lo siento por los trabajadores de Metro de Madrid…). También me parece bien.

Pero cuando se busca que una huelga haga más presión sobre el empleador subcontratando a los usuarios del servicio para aumentar la presión, tanto si quieren como si no.

Y cuando se busca que dicha huelga se haga más pública saliendo en multitud de medios gracias a que la gente empieza a quejarse.

Y cuando se da la coincidencia de que dentro de unos meses tenemos elecciones generales (también en Madrid).

Y cuando caes en la cuenta de que los trabajadores de las empresas concesionarias (en su derecho) dejan de limpiar en el Metro y no en el resto de empresas servidas por las empresas subcontratadas.

Cuando suceden esos casos, sí me da la sensación de que se vulneran derechos. Los mios.

corpore sano

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