Archivo

Entradas Etiquetadas ‘objetivos’

Ítaca

jueves, 1 de septiembre de 2011

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones
ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Poseidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

Ítaca
Konstantinos Kavafis

mens sana , , , , , ,

Power

domingo, 29 de mayo de 2011

 

Discurso final
El Gran Dictador, de Charlie Chaplin

Zoon politikon , ,

Proyecto Norman

miércoles, 27 de enero de 2010

Llevo casi veinte años dedicado a la informática profesionalmente, aunque dedicado a la informática, así sin más, llevo algunos años más. Casi podría decir que toda mi vida he estado rodeado en mayor o menor medida de ordenadores.

Cuando estudié el bachillerato, me decidí por la rama científica. Tenía claro que fuera lo que fuera a estudiar sería por la rama técnica, aunque esos curiosos seres determinísticos y binarios ya habían inyectado en mí el gusanillo de la informática. Aún recuerdo lo mal que lo pasé en esos días entre el final de la selectividad y la respuesta de la Politécnica, comunicándome en qué estudios me admitían. Como primera opción elegí evidentemente Informática, y como segunda opción Arquitectura, por tradición familiar. No recuerdo qué puse en la tercera. Sé que me la jugué, porque llegué a conocer gente a la que le concedieron el acceso a estudios… en su duodécima opción. Se me cayó el mundo (o casi) cuando mi padre me dijo aquello de “enhorabuena, futuro arquitecto”, y se erigió de nuevo cuando vi que era una broma y que me habían aceptado en la Facultad. Soy consciente de que hubiera sido capaz de estudiar Arquitectura y ser un buen profesional, pero creo que no le hubiera puesto tanta pasión.

Sin embargo, llevaba tiempo pensando en darle una vuelta a esa tendencia, a explorar otro campo que también me ha interesado mucho desde hace años (los que desayunan conmigo saben a qué me refiero 🙂 ). Era momento de cambiar, y ahora he tenido la posibilidad de hacerlo.

Hoy por fin está todo arreglado, así que puedo hacerlo público. El viernes pasado fui admitido en el Master in Business Administration (Executive) por la Universidad Pontificia Comillas y hoy mismo me he matriculado. Queda por delante algo más de un año que dedicaré a aprender temas relacionados con dirección estratégica, dirección financiera, o dirección de recursos humanos. Estoy muy ilusionado, y espero sacarle mucho provecho. Era un máster que llevaba tiempo con ganas de estudiar y hacerlo me permitirá equilibrar un poco mi formación técnica con una formación más empresarial. Por experiencia sé que entrar en un campo de conocimiento totalmente distinto al que estás acostumbrado ayuda a “abrir la mente” y a mantener el cerebro despierto, y es algo que quiero sentir. Qué duda cabe, eso abrirá mi abanico de posibilidades laborales, pero a día de hoy mi principal objetivo es únicamente formarme en esta nueva área.

Salvando las distancias, me siento un poco como Norman Phiffier empezando en su nuevo trabajo en unos grandes almacenes 🙂 Por eso, y en su honor, he decidido cambiar el nombre del proyecto Taylor (como se llamaba hasta ahora) a proyecto Norman.

– So, you agree to start your great climb to success? Your climb to the very top?
– I’m ready to climb! (¡me encanta cómo dice esto! :)
– By starting at the very bottom?
– Right down below the depth of the bottom deep lowest place where I am I’ll start.

mens sana , , , , , , , ,

Excusas, excusas…

miércoles, 14 de octubre de 2009

Sé que este blog no es sólo para mí porque me siento obligado a explicarme ante la audiencia si se da la circunstancia de que abandono durante un tiempo su riego y cuidado. No es pedir perdón, ni mucho menos, sino cierta preocupación o inquietud, un querer responder el hipotético “¿pero a éste qué demonios le pasa?”.

Antes de nada un consejo: cuando te plantees objetivos anuales, haz que sean anuales, y que no se te agoten con el nacimiento de octubre.

Tras ese paréntesis os diré que efectivamente, cuando plantee los objetivos anuales para el año, el tema se quedó en eso, en septiembre. No es que no tuviera más cosas que hacer, que sí, pero sí es cierto que cuando cumplí los cuatro o cinco grandes que me había propuesto, me sentí perdido. Así, por las buenas. Un montón de tiempo por delante, noventa días a mi plena disposición, dos mil ciento sesenta horas, o ciento veintinueve mil seiscientos minutos, todos esos adoquines en el camino hasta fin de año… Y no sabía para donde tirar…

159774282_581dc756a9 También es cierto que este año ha sido la primera vez que he definido, más allá de un simple planteamiento en forma de lista de buenos propósitos, todos y cada uno de los objetivos que me seducían: plan flexible pero realista, una estimación de los recursos necesarios, un sanity check para confirmar que efectivamente eran lo que quería, y en definitiva, aplicarles el criterio smart (specific, measurable, atteinable, relevant, y time-bounded), o como en su momento tradujo Jesús Mondría, crema (con fecha de vencimiento, relevante, específico, medible y alcanzable). Animado por ese trabajo inicial, y a la vista de lo que ha pasado y va a venir, me he decidido a replantear una serie de objetivos para estos dos meses y medio que quedan, y otros que ya he comenzado, pero que se extenderán a lo largo del año que viene.

Es ese imaginar, modelar y concretar mis futuros objetivos (y cierta necesidad de parar un poco después de un año movidito, para ser del todo sincero) lo que me ha mantenido un tanto apartado del blog. Pero prometo continuar, con energías renovadas: ¡los que os aburríais os aburriréis aún más, y los que teníais esa bendita paciencia conmigo tendréis que seguir ejercitándola! 🙂

— ¿Cuál es el objetivo que has empezado?
— Hoy he empezado a ir al gimnasio. Esta vez no hay nada que me impida retomar lo que tantas otras veces he dejado por un motivo u otro.

La foto es del mismo dueño que el del pie, celikins.

en busca de mis valores , , ,