A pesar del riesgo que suponen, siempre me han gustado las analogías de la Ingeniería del Software con otras disciplinas. Las entiendo útiles si se toman como un medio para entender algo, pero se debe tener mucho cuidado con las implicaciones que se obtengan de ellas. Las analogías que he encontrado más útiles tienen que ver con la arquitectura o el arte… Pero con “herramientas de corte”, la verdad es que no…
You think you’re denying me of something Well, I’ve got plenty You’re the one who’s missing out But you won’t notice Until after five years If you’ll live that long You’ll wake up All love – less
I dare you / To take me on / I dare you / To show me your palms
I’m so bored of cowards Who say what they want Then they can’t handle Can’t handle love
I dare you / To take me on / I dare you / To show me your palms
What’s so scary? Not a threat in sight You can’t handle, you can’t handle love
Leyendo el artículo “Yes, design patterns are!” de Gabriel C. (en Gabriel’s software development blog: Yes, design patterns are!), no he podido evitar reirme con un curioso comentario sobre el uso de los últimos “buzzwords”, o palabras de moda. Según él:
I somewhat agree that people went overboard with the patterns and need to stop overusing them and get past the 25 patterns of the book. (Every book now seems to need “patterns” in the title… and “agile” too… if I have to title a book I would name it “Agile Patterns of Refactoring Driven Design with UML”).
Aprovechando la cita, diré que espero que algún día todo este tema de términos se asiente, que finalmente dispongamos de un cierto argot en el que cada palabra represente un concepto claro, lo más separado de los demás (¿no fue Descartes el que dijo algo parecido?). Todo esto porque primeramente espero que llegue el momento en el que los que nos dedicamos a esta apasionante profesión seamos capaces de discernir cuándo una nueva palabra hace referencia a un nuevo concepto, o es el mismo concepto disfrazado con otro suntuoso traje. Los trajes suntuosos son más vendibles y te hacen sentir que estás en la punta de la lanza tecnológica. Reconócelo: siempre has usado el Dixan, pero si usas el nuevo Dixan, ¡chico, la ropa es más blanca! El diseño evolutivo se llama ahora programar con balas trazadoras, por poner un ejemplo… En fin…
Se dice, se cuenta, se comenta…