Treinta por un lado y siete por otro
Ylosqueterondarémorena…
La tarta se la he robado a Timothy Valentine.
Secretos del corazón, es bueno echarse unas risas, familia, mens sana, un amigo es un tesoro, what is the matrix
Ylosqueterondarémorena…
La tarta se la he robado a Timothy Valentine.
Secretos del corazón, es bueno echarse unas risas, familia, mens sana, un amigo es un tesoro, what is the matrix
Y cuando terminó la Batalla, miró triste y abatido, extenuado, hacia atrás. Vio cómo se extendía ante sí el campo donde había combatido, rebosante de los espectros de presentes que dejaron de serlo. Trajo a su memoria a todos los hermanos que había perdido en la dura Lid, que lucharon con valor hasta que el gélido filo de la espada enemiga cercenó su futuro.
Recordó también a todas aquellas caras, desconocidas en su momento, que la Ventura tuvo a bien presentarle, y entre las que brotó una hermandad templada en la forja de la Contienda, merced a toda vez que habían salvado sus vidas mutuamente.
Y luego, recordó a los hermanos que acudieron con él a este último enfrentamiento y que habían compartido ya otras Batallas, otros esfuerzos, todos aquellos que vertieron su sangre con la suya, sus hermanos de siempre.
Entonces, el Guerrero clavó su espada en el suelo y apoyándose en ella hincó la rodilla en Tierra. A sus ojos acudieron, serenas, mil lágrimas amargas.
Los vio a su alrededor, a todos ellos: los que fueron, los que nacieron, los que son y están, los que han de venir. Por todos ellos, rezó. Después, ayudándose igualmente de su espada, se irguió, dejó el campo tras de sí, y empezó a andar lentamente, de nuevo en el camino, esperando el siguiente embite del destino, fuera bueno o malo.
Crónicas del Caballero Oscuro
La imagen en blanco y negro se llama Across the Wilson’s Creek Battlefield, y es de Rob Shenk. La fotografía de la espada se llama Love is a battlefield y es de Midnight-digital.
Secretos del corazón, familia, momentos de furia, paleohistoria, un amigo es un tesoro, what is the matrix
Ya quedan pocas horas para abrir el primer regalo de verdad. Pero es un regalo especial. Es un regalo que se abre un poco más cada día que pasa. No es un regalo para desgarrar el papel, y tirar de lazo para poder abrirlo del todo, y quitarle todos los adornos para poder verlo. Es un regalo para desplegarlo con mimo, con cuidado, para captar en cada pliegue todas las posibilidades que nos va ofreciendo.
Porque además es un regalo que no se te da sólo para disfrutarlo, sino para construirlo. El regalo se te da incompleto ¡pero eso no es malo! Es porque está incompleto por lo que está también abierto a todo.
No te voy a engañar. Cada pliegue puede traer sorpresas inesperadas, quizá algo roto o desgastado, es posible que algo pierda su color o que sea distinto a lo deseado. Este regalo posee esa especial cualidad. Pero no dejes que anide la duda o el miedo, el regalo sigue siendo el mismo: la posibilidad.
Es en definitiva, un regalo que tienes que completar tú. Y tienes un año entero para hacerlo. Aprovecha cada pliegue, y construye tu propio presente.
Feliz Año 2009
Quien me conoce sabe que no soy amigo de jugar a las cartas. Los que no me conocéis del todo, ya lo sabéis. Sin embargo ayer, como don Mendo, oí la voz y caí.
Tuve que aprenderme las reglas, y las estrategias, y me equivoqué, y me volví a equivocar. Me pasaba, no llegaba, veía perder mis dineros, y uno tras otro los euros iban despidiéndose de mis manos a la vez que llegaban bienvenidos a las manos de mis oponentes.
La banca saltaba feliz de sieteymedia en sieteymedia, mas no tenía la decencia ni la consideración de parar en algún momento en mis lares. Todos reían y ganaban, mientras yo, hundido en la más desoladora de las derrotas quería consolarme pensando que desafortunado en juego…
Mas ¡ay! mi suerte cambió y cuando antes la riqueza reía indolente ante mis penas, decidió que era mejor partido que los demás, que mi regazo era más acogedor, y que había de quedarse al sol que más calienta. Y ríos de monedas fluyeron de nuevo a mi arcas y a mis sacas, y aquello era un no parar de oros y platas cayendo sobre mi como dorados copos de brillante nieve. En mis ojos mis pupilas reflejaban los euros, todo giraba a mi alrededor como un tíovivo y en esa nueva realidad que la suerte moldeaba me torné en imaginación de Wilsoke a Tío Gilito.
Y hete aquí que al final doble mis ganancias y gané. Y las ganancias eran bellas fichas de plástico que, una vez terminada la vorágine pecuniaria en la que desapareció la crisis, volvieron ordenadas a su caja.
Mas ¿fue acaso la Suerte, aquella que dicen que acompaña al novato, que puso sus ojos en mi y me sonrió? ¿O fue en vez de eso que soy afortunado en el juego? ¡Quién sabe!
Sea…
Si pasas por aquí habitualmente. Si estás hojeando blogs. Si has caído por casualidad. Si te trajo hasta aquí Google. Si hace años que no me ves. Si me viste hace cinco minutos. Si crees en la Navidad, o no. Si crees en los valores de la renovación, de la familia, de compartir, o no… Sea como sea, de corazón:
¡FELIZ NAVIDAD!
Esta es una entrada muy corta para deciros que estoy en Sevilla para asistir al EBE 2008. Aprovecharé además para visitar a la familia y desvirtualizar a algunas personas, entre ellas, Amalia.
En principio, mañana sábado tengo pensado acudir a las siguientes mesas y conferencias:
Ya, ya, lo sé, es un programa apretado y ambicioso. ¡Son casi todas! jejeje, pero por eso dije "en principio".
Ya os contaré que tal todo, aquí en Canal Wilsoke xD.
El domingo no lo tengo claro, así que lo pensaré mañana.
El post no estaría completo si no diera públicamente las gracias a Miriam y a Meli por su ayuda en todos estos días. Sin ellas, hoy no estaría escribiendo este post sevillano.
Esta semana pasada ha sido una semana especialmente intensa. Ha sido intensa sobre todo en temas "sociales". Ya empezó el tema con un post pidiendo por favor que tuviera a bien el adoptar una de esas criaturitas que duermen sabiendo mucho y nunca se cansan de contártelo. Basta con abrir sus páginas, con paciencia. El elegido fue "Lo peor de cada casa", de…
— Tenía yo ganas de leer a Wolfe, que me han dicho que La Hoguera de las Vanidades es muy bueno.
— Es que… no es Wolfe, es Sharpe.
…de Tom Sharpe. El lunes fue el día de la entrega. Aquí la prueba gráfica, junto con el título de propiedad:
El martes pasó sin pena ni gloria, aunque sí fue un día un tanto duro en términos laborales. Nada del otro mundo, sólo el trabajo acumulado de la semana anterior (que fue la Semana Internacional de las Demos) y que salió de forma rutinaria. Lo único a destacar es que buscando unos zapatos acabé (cómo no) en la Casa del Libro de la calle Fuencarral y saliera de ella con otros dos miembros de la familia Estantería: una antología poética de Ángel González y "Entre limones", de Chris Stewart (ex-Genesis). Y si ya no había suficientes animales en casa, llegó Kenny. Kenny es un gato de ocho años que estará en casa dos semanas (sin pagar alquiler, que tampoco es plan). Le gusta ser protagonista, así que es el de primer plano, León el que lo mira envidioso desde abajo:
El miércoles sí que fue un día complicado en el trabajo. Pero complicado de verdad. Porque la verdad, hablarle a las máquinas es sencillo. No se cruzan emociones, son fríamente objetivas, saben mantener la distancia con mensajes claros y definidos: "El valor que intentas guardar en la base de datos ya existe.", y no lo adornan con un "como ya deberías saber, ¡canelo!". Y son deterministas. Todas, en la misma situación, ante la misma entrada, dan exactamente la misma salida.
Pero las personas… Ay, las personas… Las personas son todas distintas. Una palabra no significa lo mismo para ti que para mí. Una de esas palabras sembrada en aquél hace crecer un olivo, y en éste una vid. Y en este otro, una vid también, pero torcida de otra forma. No sé si escogí las palabras exactas, pero sí sé que puse toda mi voluntad y todo mi interés y toda mi alma, por qué no decirlo, en mediar en un conflicto entre dos compañeros. Buscando la palabra que hiciera germinar en uno la comprensión hacia el otro, la persuasión que puesta ante los ojos del otro le hiciera ver en la persona de enfrente justo eso, la persona que era, con sus problemas y sus movidas, que son en definitiva las de todos. Nada de lo humano nos debería ser ajeno. Fue un día duro para muchos otros en el trabajo, y animado por cierta confianza obtenida en el conflicto anterior, me puse el disfraz de Don Quijote y me puse ahí a desfacer entuertos. Si a todo ello le mezclamos que justo ese día tuvimos el segundo sprint planning meeting (¡todavía no he posteado sobre ello! :-S) que es también una reunión técnica y psicológicamente exigente, el final del día vino como agua en un desierto, con una extraña mezcolanza de duda y plenitud, con la sensación de haberme enfrentado a uno de mis obstáculos y no haber salido demasiado mal parado.
El jueves empezó como siempre, pero terminó en el CaixaForum, buscando unas entradas para unas jornadas sobre psicología a las que me han invitado (invitado porque todavía le debo las entradas
No conocía el edificio ni sus actividades, que empezaré a seguir, y aluflipé pepinillos de colores con el jardín vertical que podéis encontrar en la entrada y ver en la foto (más grande aquí). La charla con mi guía, que empezó entonces, se extendió densa y profunda unas veces, ligera y divertida en otras, y agradable en todas ellas, por las líneas de los temas más peregrinos. Cada vez me confirmo más en ello: el nosce te ipsum pasa necesariamente por conocer también a los demás, en su humanidad, y leer en ellos tus propias páginas.
El viernes, que en lo laboral siguió la rutina impuesta por la nueva metodología que estamos siguiendo (y que ha generado una inesperada dinámica de mentes, de emociones, de interacción, de sinergia de equipo que me ha dejado anodadado y/o estupefacto), el viernes, digo, cogí los bártulos y me fui a Salamanca a despedir la soltería del que ya es mi cuñado porque, como le dije: "como se te ocurra ahora echarte pa’trás…"
Resumiré el fin de semana, que el post empieza a ser largo.
Leí muchas páginas de mucha gente que hice mías porque también hablaban de mí a su manera. Aprendí muchas cosas, vi muchas cosas, y sentí muchas cosas. Que dos besos dados en una determinada ocasión dicen mucho más de lo que pueda parecer a primeras.
Que la resistencia es una opción que ocupó un lugar, para luego dar paso al dejarse llevar, y que me permitió concentrarme en el camino. Descubrí que no soy tan viejo como creía, porque aguanté dos sesiones intensivas de casi nueve horas cada una de risas, de conversaciones filosóficas con el cerebro ofuscado e inmerso en alguna que otra copa de ron, de repetir hasta la saciedad "contigo no… bicho", de reconocer "cuánto daño que ha hecho la ESO", de hacer "retratauras", de preguntar sin ton ni son a la gente si sabían quién era Schrödinger y porque tenía un gato que no estaba ni vivo ni muerto, sino todo lo contrario.
Descubrí que por la noche, al contrario de lo que pensaba, también sé cantar ópera, pero de una muy particular. Que la morucha es una carne. Qué no sé tanto de cuántica como pensaba. Me confirmé en la idea de que en cada persona hay mucho más de lo que parece en una primera impresión (y por eso no creo en las primeras impresiones), que conocí mejor a personas estupendas y que por empezar a andar por uno de mis caminos, acabé recorriendo sin esperarlo el de otra persona, a la que quiero mucho: mi hermana.
Todos y cada uno de estos días tuvieron algo en común. Todos significaron una sacudida mental, un despertar, un mirar más allá. Todos me han transformado de una forma u otra. Todos me han cambiado y todos me han hecho crecer.
Y me está enganchando…
ciencia, comunicación, de la pitanza, en busca de mis valores, es bueno echarse unas risas, familia, filosofía, mens sana, un amigo es un tesoro, ágil
Todavía recuerdo como si fuera ayer mismo el abrazo eterno que nos dimos mi hermana y yo. Fue un te quiero infinito que hoy, después de ocho años, me une de una manera muy especial con ella.
Te echo mucho de menos.
Se dice, se cuenta, se comenta…