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Insomnio
Para variar, Doug lo clava…
Algunas veces me quedo toda la noche sin dormir preocupado con el insomnio.
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Treinta por un lado y siete por otro
Ylosqueterondarémorena…
La tarta se la he robado a Timothy Valentine.
Secretos del corazón, es bueno echarse unas risas, familia, mens sana, un amigo es un tesoro, what is the matrix
El espíritu de las cosas
Mirar las cosas con otra perspectiva. Obligarse a cambiar la manera de ver lo que ha sido puesto ante nuestros ojos. Reconocer que lo que se dobla es tu mente, y no la cuchara (los más temerarios os dirán que la verdad es que no hay cuchara).
Fue eso precisamente lo que me gustó del post de Ivich en el que proponía que recogiéramos, durante un mes y medio, fotos de cosas que sugirieran caras, y si eran alegres, mucho mejor. La fecha límite para el post era precisamente hoy, 15 de febrero. Como estoy posteando tarde, puedo enlazar los trabajos de la propia Ivich y de Mirichán. ¿Alguien más por ahí se decidió a hacerlo? (Actualización 17/febrero/2009: Nimbusaeta también se animó
)
Desde aquí os lo digo: ¡es más difícil de lo que parece! O al menos a mi me ha costado un potosí. No he llegado al objetivo de publicar entre 15 y 20, pero aun así, he aquí las mías:
Debriefing
Informe para el Alto Comisionado de Actividades Desvirtualizadoras.
El 23 de enero de 2009, se detectó actividad desvirtualizadora en los alrededores de las plazas de Antón Martín y de Tirso de Molina. A continuación se detallan los hechos que nuestro equipo ha conseguido recabar, y se acompañan lomografías para ilustrarlos.
Quién:
Alma, Banyú, Cereal, Ernesto, Evemary, Introspectre, Ivich y Miriam.
Cuándo:
Viernes, 23 de abril, 21:00. Introspectre, por motivos que desconocemos, llega media hora tarde.
Dónde:
(las horas son aproximadas)
21:30 – Plaza de Tirso de Molina
22:00 – El Inti de Oro (el de la calle Amor de Dios, no el otro)
00:00 – Vagabundeando por las calles
00:30 – Nuevo Café Barbieri
02:30 – Vagabundeando por las calles
03:00 – El local de las paredes que sudan
03:30 – Despedida y cierre…
Hechos:
» Ernesto y Alma intercambiaron con Introspectre dos CD. Éste los agradeció vehementemente, aunque no creemos que el contenido real de esos dos medios fueran la película de Mary Poppins y uno de los seminarios de la Nikon School (“Gracias, tíos, gracias”, decía).
» Villú existe. Nuestras escuchas confirman que Introspectre estuvo hablando con la madre de Banyú, de la que declaró estar encantado de su existencia. Suponemos que el primero dudó de la existencia de la madre del segundo, a raíz de un comentario sobre la veracidad de la frase “Viernes, peliculita en casa”.
» Miriam entretuvo a los asistentes al fenómeno desvirtualizador por medio de un dispositivo hipnótico, del que desgraciadamente no tenemos lomografía, consistente en una pieza de plástico flexible y semiesférico que botaba desde la mesa del restaurante
.
» Se confirma una vez más la existencia de Cereal, aunque ha sido imposible encontrar ninguna foto. Seguiremos trabajando en pro de desvelar su identidad secreta (nadie en la Agencia cree que sea un chococrispie
» También hemos confirmado que Evemary no lleva habitualmente alas de hada, y que Ivich sabe hablar a través de las teclas de un piano (aunque se limitó a observar el que había en el Barbieri, sin que ofreciera a sus colegas la interpretación que tanto anhelaban
.
» Con el ánimo de conocerse mejor, y probablemente urdiendo una conspiración blohera (ver minuto 11:30) de inconmensurables consecuencias, cada uno de los desvirtualizados empezó a contar cosas que los demás no sabían de la persona a su izquierda. No contentos con ello, ¡hicieron lo mismo con la persona de su derecha!
.
» Tras los cafés y las copas, los postaleros dirigieron sus pasos sin destino aparente de un local a otro. Los porteros de los locales, pagados por nosotros, cumplieron con lo prometido y les dijeron que estaban cerrados. ¿Todos? ¡No! Un pequeño local heavy (o algo) resistió entonces y siempre valiente al invasor
Ofrecemos la única toma que nuestro agente pudo realizar de dicho local ————————–>
Resumen:
Podemos confirmar que la gente se lo paso fenomenal, a tenor de nuestras escuchas twitteras, y los correos intercambiados. No dudamos de que se repetirán de nuevo estas conspiraciones. Seguiremos informando.
PS:
Ya en serio, desde aquí gracias a todos los postaleros, me lo pasé estupendamente y espero que repitamos. Gracias especiales para Sierruken y Shalm por los cedeses y para Cereal, que nos acercó a todos a nuestras respectivas batcuevas. ¡Nos leemos!
PS2:
Vale, vale… No son lomografías
es bueno echarse unas risas, internet, un amigo es un tesoro
Encuentros en la tercera fase
¿Creéis en los extraterrestres? ¿Creéis que existe vida en planetas girando alrededor de estrellas lejanas, y con una tecnología lo suficientemente avanzada como para recorrer inmensas distancias en un tiempo razonable y llegar hasta aquí? ¿Creéis que esos seres viajan esas tremendas distancias para aparecer apenas unos cuantos segundos, haciendo prácticas de vuelo con sus ultratecnológicas naves espaciales? ¿Y luego se van? Aunque quizá creáis que ya están aquí, y hacen experimentos con nosotros, o nos observan desde la luna, o nos abducen para satisfacer según qué fantasías clínicas y no tan clínicas. Es posible que os los hayáis imaginados altos, bajos, verdes, transparentes, etéreos, estilizados, y con orejas o sin ellas. Sea como sea, yo en quien no creía era en Cereal.
Así es. Sin pruebas sustanciales que lo apoyaran, la existencia de Cereal suponía para mí más una hipótesis que una realidad. En esas hipótesis, Cereal era el alter ego de Miriam, o quizá algún tipo de amigo invisible. O también era una proyección digital de su yo real, como las autoimágenes residuales de Matrix. ¿Existía de verdad o era simplemente una imagen que habitaba en nuestras mentes?
¡No, amigas y amigos! ¡Cereal existe! ¡Yo lo he visto! ¡He aquí la prueba! (Cereal es el de naranja, claro).
Y es que este sábado pasado, había quedado con Miriam a las 17:17 del número 17 de la calle Carranza para concretar un plan improvisado que incluía contarnos las chorrocientas cosas que nos habían pasado en estos días. Cuando llegué al lugar indicado, y tras una breve espera, apareció Miriam con… ¡Era imposible!
— Hola, soy Cereal, vengo en son de paz. Y he pensado que podríamos dar una vuelta por ahí viendo las vacas del Cow Parade.
Yo me quedé estupefacto, y sólo pude balbucear unas pocas palabras:
— Me he dejado la bate… batería de la cá… cámara en casa…
Así que tuvo la amabilidad de acercarme a casa con su nav… con su coche, y así pudimos empezar la bovina ruta por Madrid.
Ya para terminar, además tuvo la gentileza de invitarnos a un café en la novena planta del Corte Inglés de Callao, que no conocía, y que ofrece unas vistas de Madrid increíbles. Tengo que volver y sacar unas fotos…
En definitiva, que sigo sin creer en alienígenas visitantes y abductores (aunque sí creo en la vida en otros planetas), pero ahora sí que creo en Cereal (¡vaya mes de encuentros en la tercera fase!).
Lo que me pregunto es si vendrá a la cena de postaleros/blogueros que tenemos preparada para el próximo viernes 23 de enero, a las 21:00 en la Plaza de Tirso de Molina, para comer en El Inti de Oro. ¡Estáis todos invitados!
a la caza de la luz, es bueno echarse unas risas, what is the matrix
Photowalk de Navidad 2008 (Ojo Digital)
Bueno, pues al final, después de un par de pruebas, llego el día. El pasado sábado 20 de diciembre, se celebró en Madrid, y en otras ciudades en toda España, el primer Photowalk Nacional de Ojo Digital, cuyo tema fue las luces navideñas.
Desde las cinco, Los asistentes fuimos llegando al árbol de navidad de la plaza de Colón poco a poco hasta llegar a ser casi setenta personas. La gente que pasaba alucinaba con tanta cámara junta
La foto de familia es de fotomaf.
Cerca de las seis, la comitiva empezó su andadura según la ruta prevista. Los transeúntes se paraban, miraban y nos preguntaban si sabíamos por qué había tanto fotógrafo junto: “¿Es alguien famoso?“, “¿Es un concurso?“, “¿Y a qué página dices que las subís?“… ¡Parecía que los famosos éramos nosotros!
La experiencia fue alucinante y me divertí una barbaridad. De lo vivido, lo que más me llamó la atención fue la camaradería, y el respeto que se respiraba en el ambiente: hacia los viandantes, a los que no se interrumpía el paso en ningún momento, así como a los vehículos, y como no, hacia el trabajo y el cuidado que otros fotógrafos ponían en sus tomas. Orgullosos como estábamos de la luz que íbamos capturando, nos enseñábamos las imágenes unos a otros, admirando en ocasiones la habilidad para captar cierto motivo y en otras (la mayoría en mi caso
aprendiendo acerca de cómo lo habían conseguido.
Quizá la anécdota más divertida nos sucedió cuando Ernesto y César nos separamos del grupo principal y atajamos hacia la Puerta de Alcalá por algunas calles más pequeñas. En una de ellas, nos paramos a fotografiar una tienda de ropa. Hicimos varias pruebas, lo que nos llevo cierto tiempo. Tiempo suficiente para que la dueña de la tienda de enfrente, con curiosidad, se detuviera detrás de nosotros, observando. Debéis tener en cuenta que estábamos en pleno barrio de Salamanca, y de alguna forma la pregunta que nos hizo era obligada en esa circunstancia: “¿Sois de alguna revista? ¿Hay alguien famoso comprando en la tienda?”
Pareció decepcionada cuando le dijimos que nos dedicábamos a esto sólo por amor al arte…
La Puerta de Alcalá, una vez que llegamos a ella callejeando de aquí para allá buscando luces escondidas, nos regaló todos sus perfiles, y posó presumida y adornada para nuestros ávidos ojos electrónicos. Creo que Madrid tiene mucha suerte de tener un monumento como este en sus calles.
Desgraciadamente, tuve que dejarlo antes de tiempo, porque había quedado con amigos para cenar (y me iban a matar si les fallaba esta vez), así que no había más remedio… ¡Pero el próximo no me lo pierdo! ¡Me quedé con mono fotográfico!
¿Alguien se apunta al próximo?
Estas y otras fotos podéis verlas aquí, y aquí las de todos los compis que las han etiquetado.
Actualización 10 de enero de 2009:
Mari Trini Giner filmó y editó algunos videos relacionados.
Moises Gallego ha hecho lo propio.
a la caza de la luz, es bueno echarse unas risas, ocio, un amigo es un tesoro
Yo también he sido víctima
La verdad es que no suelo mirar las estadísticas de acceso a mi blog con mucha frecuencia, así que han pasado algunos días de lo que os voy a contar, pero lo voy a hacer igualmente porque me ha hecho ilusión.
Antes de nada, debéis saber que el número medio de visitas diarias a mi blog no es ninguna salvajada: está en torno a las 20 o 22, contando todas las fuentes (excepto las suscripciones). Así que mi sorpresa fue mayúscula cuando vi esto:
El 1o de diciembre, mi blog recibió ¡42 visitas! ¿De dónde habían venido tantas? Le eché un vistazo al resumen de orígenes del tráfico:
¡Nada menos que 36 visitas desde sitios que han hecho referencia al mío! Lo habitual es que la gente llegue o bien de forma directa (4 visitas, como veis) o por búsquedas. Algunas veces desde otros blogs amigos (¡gracias!). El caso es que estaba claro lo que había que hacer a continuación: era necesario analizar esas 36 visitas.
¡Bueno, bueno, bueno! ¡Parece que ya tenemos al culpable ubicado! ¡He sido víctima de un efecto Menéame! ¡Qué orgullo, igualito igualito que Enrique Dans!
Ahora sólo quedaba ver qué era lo que se había meneado:
La segunda línea ya nos lo dice definitivamente: el post es el de los Fiasco Awards. Cómo no, me fui a meneame.net para verlo:
¡Qué cosas tiene Internés, madremíapordiosh!.
Cuento de Navidad
Ya estaba todo listo. Había costado, por la falta de práctica, pero por fin estaba todo en su sitio. El plan había sido completado. El círculo por fin se cerraba. Enviar felicitaciones por Navidad era una práctica que había quedado olvidada en algún rincón de su cabeza, apartada quizá por otros asuntos llamados más importantes, así que cuando se vio en la situación de recuperarla, decidió que había que ponerle cuidado y empeño para no meter la pata.
"Repasemos —se dijo—. Los sellos comprados, las felicitaciones escritas dentro de los sobres con las direcciones de sus destinatarios. Los nombres de los receptores del mensaje y las tarjetas correspondientes comprobadas dos veces. ¿Ya está todo? Falta dejar mi huella genética en los bordes del triangulito de papel y cerrar los sobres".
"¿Ya está todo? Sí. Ahora es trabajo de Correos".
Y ahí van las cartas, cayendo por el tobogán amarillo del buzón para caer, ansiosas por llegar a su destino, en una saca, piscina seca donde otras cartas nadan a oscuras y esperan empezar su viaje. Y mientras tanto él se aleja, como quien sabe ya que el tren partió y que su presencia en el andén ha dejado de tener sentido. Mete sus manos en los bolsillos y emprende el camino de vuelta. Y es entonces cuando sus dedos acarician un papel inesperado…
"¡Ay, diosshh!"
"¡LOS SELLOS! ¡No he pegado los sellos!"
"¿Y ahora qué hago —se preguntó nervioso—? ¿Espero a que vengan los empleados de la empresa de la cornetilla? No llegarán antes de las cinco, y quién sabe a qué hora recogerán las cartas de este buzón. ¿Me dejarán coger los sobres? Puedo demostrar que son míos, casi podría decir que los he parido yo mismo, Son seis, amigo, son míos, se lo juro, ahí va mi carné de identidad, los sobres van sin sello y todavía deben estar juntos".
"¿Me las devolverán a casa? ¡No puedo esperar! Peor aún: ¿Y si resulta que finalmente se envían y llegan a su destino? ¿Qué tipo de persona pensarán que soy si el cartero, amable, les pide que por favor franqueen el envío que el remitente olvidó?"
El destino, que cuando ve que le falta ironía la suple con cierto humor negro, accedió a enviarle un empleado de Correos, no de la demarcación del buzón, y tampoco del servicio de recogida, sino de envíos urgentes, y que le aclaró de forma un tanto hosca que hiciera lo que hiciera, las cartas se enviarían… a su casa. Respiró aliviado, volvió a escribir las felicitaciones (con el mismo empeño y cuidado), repitió el proceso de comprobar que las direcciones y las felicitaciones casaban con los nombres de sus dueños, selló de nuevo genéticamente los sobres, esta vez sí pegó los sellos, y los volvió a echar en el buzón.
Sirva este post como castigo por tamaño despiste, y para escarnio público del que, como recuerdo cada día, siempre olvida el noveno bit. La historia es totalmente cierta y el protagonista, ahora queda claro, soy yo mismo.
Héroes
— Mierda, me estoy perdiendo Héroes…
¿Todavía no estás suscrito a Savage Chickens (por Doug Savage)?







Se dice, se cuenta, se comenta…