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Archivo para la categoría ‘en busca de mis valores’

Virtudes pasivas

Martes, 11 de Abril de 2017
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Sí, cuanto más avanzo en la vida más admiro las virtudes pasivas en un ser humano. De joven, yo valoraba por encima de todo el genio, la fuerza creadora, el ardor, la inteligencia apasionada. Ahora valoro muy por encima la paciencia, la constancia, el saber encajar los golpes, el don de mantener la esperanza y la alegría en medio de las dificultades.

“Razones para la esperanza”,
José Luis Martín Descalzo

en busca de mis valores

Sí…

Martes, 20 de Marzo de 2012

25-hdr-landscapesSi puedes mantener en su lugar tu cabeza cuando todos a tu alrededor
han perdido la suya y te culpan de ello.

Si crees en ti mismo cuando todo el mundo duda de ti,
pero también dejas lugar a sus dudas.

Si puedes esperar y no cansarte de la espera;
o si, siendo engañado, no respondes con engaños,
o si, siendo odiado, no te domina el odio
y aun así no pareces demasiado bueno o demasiado sabio.

Si puedes soñar y no hacer de los sueños tu amo;
Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
Si puedes conocer al triunfo y la derrota,
y tratar de la misma manera a esos dos impostores.

Si puedes soportar oír toda la verdad que has dicho,
tergiversada por malhechores para engañar a los necios.

O ver cómo se rompe todo lo que has creado en tu vida,
y agacharte para reconstruirlo con herramientas maltrechas.

Si puedes amontonar todo lo que has ganado
y arriesgarlo todo a un sólo lanzamiento;
y perderlo, y empezar de nuevo desde el principio
y no decir ni una palabra sobre tu pérdida.

Si puedes forzar tu corazón y tus nervios y tus tendones,
para seguir adelante mucho después de haberlos perdido,
y resistir cuando no haya nada en ti
salvo la voluntad que te dice: "¡Resiste!".

Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud
o caminar junto a reyes, y no distanciarte de los demás.

Si ni amigos ni enemigos pueden herirte.
Si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado.
Si puedes llenar el inexorable minuto,
con sesenta segundos que valieron la pena recorrer…

Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y lo que es más: serás un hombre, hijo mío.

Si…, por Rudyard Kipling.

en busca de mis valores

¡Vive!

Lunes, 20 de Febrero de 2012

Perdoné errores casi imperdonables.
Intenté reemplazar a personas irreemplazables.
Intenté olvidar a personas inolvidables.

Ya hice cosas por impulso.
He decepcionado a muchas personas,
y he sido decepcionado por otras.

He abrazado para proteger a alguien
He reído cuando no podía
He hecho amigos para siempre
He amado y he sido amado,
pero también he sido rechazado.
He sido amado, y no he podido amarles.

He gritado y saltado de felicidad
He vivido en el amor y hecho promesas eternas,
pero también las he roto.

He llorado escuchando música y mirando fotos
He llamado para oir una voz.

Me he rendido por una sonrisa
He pensado que iba a morir de tristeza…

He sentido el miedo de perder a alguien especial
Y terminé por perderlo…

Pero he sobrevivido y todavía estoy vivo

No paso por la vida sin disfrutarla…
Tú tampoco deberías hacerlo… así que…
VIVE, disfruta, aprovecha tus oportunidades

Se decidido, abraza la vida y vive con pasión.
Pierde con clase y vence con valentía.
El Mundo pertenece a aquellos que lo encaran sin miedo
y la vida es demasiado valiosa para sentirse insignificante.

Mi traducción de “Live!”,
por Charles Chaplin.

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Live!

Lunes, 20 de Febrero de 2012
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I forgave mistakes almost unforgivable;
I tried to replace people irreplaceable;
I tried to forget people unforgettable;

I already did things for impulse
I have disappointed some people, and I have been disappointed by others.

I have hugged to protect someone
I have laughed when I couldn’t
I have made friends forever
I have loved and I have been loved, But I have also been rejected.
I have been loved, and I couldn’t love them back

I have screamed and jumped of happiness
I have lived on love and made eternal promises, but I have also broke them.

I have cried listening to music and looking at photos
I have called to hear a voice.

I have fallen for a smile
I have thought I was going to die of sadness …

I have felt the fear of losing someone special
And I ended up losing it…

But I have survived and I’m still Living

I don’t pass by life without enjoying it…
and You shouldn’t either… so…
LIVE, Enjoy, take the opportunities.

Be determined, hug life and live with passion
Lose with class and win with courage.
The World belongs to those who face no fear and life is very valuable to feel insignificant.

Live!,
Charlie Chaplin

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¡Feliz año 2012!

Domingo, 1 de Enero de 2012

Cuando la gente a tu alrededor te desea un feliz año 2012, un año nuevo lleno de proyectos, de sueños, de ilusiones, de buenos momentos, de alegría… lo hace con su mejor intención, como no podría ser de otra forma. Pero olvidan recordarte algo importante: que eres la persona que debe llenar el año de proyectos, de crear tus propios sueños, de hacer nacer tus propias ilusiones, que los buenos momentos surgen de ti si quieres hacerlo, que de ti debe brotar la alegría.

Y que todo ello debe ser compartido con las personas que te rodean.

Mi deseo es que consigas hacer de este nuevo año 2012 tu año.
¡Ya ha empezado!

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Sobre los valores

Lunes, 26 de Diciembre de 2011
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Para mí fue una suerte empezar a trabajar con Carlos. De él aprendí tantas cosas que me es imposible no cruzarme una y otra vez con su recuerdo, en circunstancias laborales y personales. Con él compartí brainstormings que acabaron en grandes ideas, me lanzó con mis primeras chaquetas y corbatas a clientes aquí y allá, me inició en las técnicas de gestión del tiempo y me mostró libros que me enseñaron a conocer mejor mi cerebro. No puedo olvidar que fue mi maestro en el curso de formación para formadores, un curso que dejó a un antiguo yo en la cuneta, y del que surgió un nuevo yo. Tuve la suerte de que orientara mis lecturas hacía el señor Stephen R. Covey, y en particular hacia su libro, “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”.

Fue el libro de Covey el que me introdujo en la mollera la necesidad de definir una misión personal basada en principios y en valores, como primer paso a la hora de abandonar la dependencia y caminar hacia la interdependencia, más allá de una independencia más o menos inútil, pero para nada eficiente. Cuál era mi misión era una pregunta que sería imposible contestar sin haber resuelto antes una pregunta quizá de más calado interior. ¿Cuáles son mis principios? ¿Cuáles son mis valores? Fue en ese momento cuando comenzó a crecer en mí el interés por ese ente abstracto llamado “valor”. La definición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua contiene trece acepciones. La que es relevante para el tema que trato es la primera:

(Del lat. valor, -ōris).
1. m. Grado de utilidad o aptitud de las cosas, para satisfacer las necesidades o proporcionar bienestar o deleite.

Estamos de acuerdo. Pero como suele ocurrir con este tipo de definiciones, no son útiles para buscar lo definido, sino para darle nombre una vez que lo has encontrado, para trasladarlo de lo sentido y lo intuido a lo conocido. Traducir la pregunta de cuáles son mis valores a cuáles son mis grados de utilidad para satisfacer mis necesidades o proporcionarme deleite no me hizo avanzar. Es por ello que inicié la búsqueda, un proceso que ha ido permeando mi camino y que se ha ido concretando en pequeñas señales como una categoría en mi blog, por ejemplo.

Las fuentes de las que bebí fueron muchas. Fui observando lo que otros más entendidos que yo llamaban “sus valores”, para tratar de averiguar si me identificaba con alguno de ellos, o si por el contrario, los rechazaba, en una especie de cata y degustación filosófica: “Se aprecia en la Justicia un trasfondo de fermentación en barrica secular”, o “A la luz, muestra el Respeto destellos de cierto color humano”. Muchas veces las catas acababan en el hallazgo del nombre, como si le hubiera puesto etiqueta a un vino, pero no iban más allá, como si se hubiera quedado en la botella y no lo hubiera probado. Sin embargo, el proceso me ayudó a recopilar una buena colección de posibles candidatos.

Los libros también me dieron indicaciones acerca de la naturaleza de los valores. Que forman una jerarquía, en la que ciertos valores adquieren un rango que les da autoridad sobre otros de menor nivel. Y así, para algunas personas ciertos valores que para nosotros son soldados rasos tienen en ellos galones de capitán general, mientras que nuestros generales de división no pasan de ser los cabos del otro. Entendí entonces que muchos conflictos entre personas van más allá de la superficie de lo que vemos, y que en realidad lo que dirimen, lo dirimen en los campos de batalla de los valores que poseen. También aprendí que los valores en sí no existen por separado de sus contrarios, y que un valor tiene dos caras como las monedas. Los valores forman una jerarquía de objetos duales, de forma que la Honestidad no tiene sentido si no consideramos también la Deslealtad, por ejemplo. Este aspecto dual de los valores me dio una pista importante sobre aspectos más prácticos a la hora de entender (y aplicar) lo que andaba buscando.

La pista definitiva que permitió darle un sentido práctico a los valores me vino de la mano de una rama de la filosofía que no veía relacionada en un primer momento con ellos, pero a los que dieron una percepción distinta. Tiene que ver con el origen primordial de la Ética, y que no es otra cosa que la Libertad, inasible sin considerar la responsabilidad con la que carga inevitablemente. Como ya comenté en una entrada anterior, no es posible no decidir, así que en cada intersección del camino hemos de resolver qué rama recorreremos a continuación y, lo que en mi caso resulta especialmente frustrante, qué rama no recorreremos. Curioso que es uno, aunque con un sólo flujo de tiempo… ¿Cómo llegamos a concretar nuestra decisión? ¿Qué manejamos en nuestra mente para determinar nuestro próximo paso? Son precisamente nuestros valores. Nuestra vida, nuestro recorrido, y el punto en el que nos encontramos ahora son reflejo fiel de nuestros valores. Son los valores los que nos ayudan a elegir (de ahí la importancia de su naturaleza dual) y en esa elección es fundamental su orden (¿parcial?), el peso que cada valor tenga sobre los demás. Y sobre sí mismo. ¿O acaso nadie nos ha puesto en juego el Amor cuando nos preguntaban si queríamos más a papá o a mamá? ¿No fue acaso una forma, un tanto cruel, eso sí, de enfrentar un valor consigo mismo aquella vez que nos preguntaron a qué amigo salvaríamos si todos estuvieran en peligro de muerte? Si quería averiguar cuáles eran mis valores, qué cara quería de ellos y en qué orden los debía organizar, debía analizar mis decisiones, ver qué era para mí lo más importante, si la Vida, el Amor, la Justicia, la Honradez, la Honestidad, el Respeto, o la Muerte, el Odio, la Injusticia…

El problema es la elección, ya lo decía Neo. Y no es problema por la dificultad en sí de la elección. Elegir es sólo tomar una determinación y descartar las otras. En las raices de la dificultad se encuentran los valores, sus conflictos, y la valoración (!) de las consecuencias que se derivan de nuestra decisión.

¿Cuáles son los tuyos?

La brújula es de Calsidyrose.

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Recordar

Lunes, 24 de Octubre de 2011
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De vez en cuando, conviene recordar.

Que tienes una llave, y que abre la puerta de tu casa.
Que fuera  llueve, y el techo te protege.
Que el grifo, al girarlo, te da el agua que necesitas.
Que puedes abrir la puerta del frigorífico, y servirte algo que comer.
Que puedes dormir protegido en tu cama.
Que no vas descalzo, y que vas vestido.
Que más o menos cerca de ti, tienes a una persona que te quiere, un amigo, alguien de tu familia, tu pareja… Y que es una persona que te escucha, alguien con quien puedes compartir tus preocupaciones y alegrías.

Que seguimos vivos.
Que lo demás importa menos.

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Keep death in mind

Miércoles, 5 de Octubre de 2011
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As long as you keep death in mind at all times, you will also fulfill the ways of loyalty and familial duty. You will also avoid myriad evils and calamities, you will be physically sound and healthy, and you will live a long life. What is more, your character will improve and your virtue will grow.

If people comfort their minds with the assumption that they will live a long time, something might happen, because they think they will have forever to do their work and look after their parents-they may fail to perform for their employers and also treat their parents thoughtlessly.

But if you realize that the life that is here today is not certain on the morrow, then when you take your orders from your employer, and when you look in on your parents, you will have the sense that this may be the last time-so you cannot fail to become truly attentive to your employer and your parents. This is why I say you also fulfill the paths of loyalty and familial duty when you keep death in mind.

Bushido Shoshinshu (o El Camino del Guerrero para principiantes),
Daidōji Yūzan (大道寺 友山)

Las negritas son mías.

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Las dos caras en la obra de Antonio López

Lunes, 5 de Septiembre de 2011
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Encontrarás calles vacías, estáticas, iluminadas con los colores cálidos del atardecer, o con la luz brillante de un amanecer, y te sorprenderá con una sobrecogedora capacidad para hacernos creer que estamos viendo una foto: instantes eternos en la vida diaria de las calles de una ciudad como Madrid. Pero encontrarás eso: calles vacías, desiertas, sin el palpitar vibrante de sus habitantes.

Verás expresiones apenas humanas en sus bustos, esculturas y relieves, con miradas que terminan en el infinito, como las de aquel hombre y aquella mujer, cercanos por el lugar que ocupan, pero solos, solitarios, abandonados el uno del otro, desconocedores por siempre de la magia que surgiría si fueran capaces de girar sus cabezas de madera y cruzar sus ojos.

O la mirada del hombre yacente que parece haber perdido la vida en ese mismo instante, una figura en la que, inevitablemente, te encontrarás a ti mismo. Buscarás con tu mirada la mirada del busto dorado de su mujer, con los ojos ausentes y helados, fijos en algún lugar más allá de su propio tiempo, pero no la hallarás. Ninguna de esas miradas te devolverán su brillo.

Todo ello me llevó a pensar, o yo mismo lo hice, quién sabe, que la pintura y la escultura de Antonio López ocultan, tras una más que evidente técnica realista (rechazo de plano el término hiperrealista, pues no hay nada más real que lo real mismo) y una ubicua obsesión por el detalle, un arte frío y mortecino, triste y descarnado, sobrio y seco, quizá como los campos de la tierra manchega que lo vio nacer… Salí de la exposición confundido, turbado, con sensaciones y emociones mezcladas, como un ovillo en las patas juguetonas de un gato…

Y sin embargo…

Con Fernando Savater aprendí que la vida y la muerte, esas dos caras de las que olvidamos que pertenecen a la misma moneda, y de tal forma que es imposible definir o hacer referencia a una sin acabar inevitablemente tornando esa moneda y viendo la otra, decía que aprendí que cuando meditas sobre el hecho de estar vivo, te deslizas irremediablemente hacia la negra conclusión de que algún día has de morir; un camino que por fortuna, eso sí, también se recorre en el sentido contrario, pues no es posible pensar en tu esencia mortal sin recibir súbitamente el empuje y la fuerza que proporciona la sensación de estar completa y felizmente vivo.

Quiero pensar entonces que el mensaje de López es un mensaje optimista, expansivo, creador, vital en definitiva, que nos conduce por la vía de lo opuesto a nuestro verdadero destino, un mensaje que nos recuerda insistentemente que nuestro tiempo aquí tiene un límite, que debemos aprovechar cada segundo como si fuera el último, que nuestro espacio sólo tiene sentido por la corriente vital que lo atraviesa, que si queremos ocultarnos nuestro final, tapando nuestros ojos como hacíamos de niños para escondernos de los demás, y no lo tenemos presente, sólo conseguiremos desvirtuar y pervertir el sentido real de nuestra propia vida.

Y si no es así, así lo decido yo.

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Esclavitud constructiva

Miércoles, 17 de Agosto de 2011
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Cada hombre está eternamente obligado, en el curso de su breve vida, a elegir entre la esperanza infatigable y la prudente falta de esperanza, entre las delicias del caos y las de la estabilidad, entre el Titán y el Olímpico. A elegir entre ellas, o a acordarlas alguna vez entre sí.

Memorias de Adriano,
Marguerite Yourcenar

La clave de todas las cosas, cómo no, es elegir y todo lo que eso significa, mucho más de lo que parece a primera vista. Porque decir que sí a algo es decirle que no a otra cosa. Porque tomar partido por una opción te obliga a asumir las consecuencias y responsabilidades que de tu Libertad dimanan, es decir, a hacerlas tuyas y en definitiva, a ser tú. Porque con cada decisión, nos vamos haciendo a nosotros mismos, y a la vez dejamos de ser. Por extraño que pueda parecer, se es libre para elegir cualquier opción que se desee, pero no se es libre para no hacerlo.

Y así, queramos o no, somos fruto de nuestras elecciones porque estamos sometidos inevitablemente a lo que ellas implican. Bienvenidos a la cruda realidad del ser humano, una realidad incierta que lo subyuga y que a la vez lo hace grande.

Bienvenidos a la esclavitud constructiva.

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