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Mis trastos de todos los días

jueves, 24 de abril de 2008
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Hace tiempo que le doy vueltas a la idea de postear la lista de mis trastos de todos los días. La idea me vino hace tiempo al descubrir por casualidad que hay foros que tratan de lo que se en inglés llaman EDC (Everyday Carry), lo que confirma que hay gente para todo.

Ahí estaba, hasta que un post de Wicho catalizó la idea, y me puse manos a la obra… El resultado es este post que estáis leyendo.

Mochila - product-6312958 Los trastos los llevo en una mochila y un bolso pequeño. La mochila es una Samsonite 350 de la serie Sahora. Tiene un apartado para el portátil, y otros dos para documentos. Además, tiene 4 bolsillos interiores, y uno exterior en cuyo interior hay un bolsillo para el móvil y otro en el que entra la PDA. Lleva también un práctico ganchito en el que colgar las llaves. Sahora lleva el portátil (cuando lo llevo), los documentos que necesito para el día, los complementos del portátil (ratón, cables, discos duros portátiles, memorias USB…), y el resto de las cosas “pesadas” (más después). La bolsa es estupenda y permite llevar todo muy ordenado. Que el bolsillo del móvil esté dentro del bolsillo exterior es lo único que no me gusta.

Para llevar lo que quiero tener más a mano me cuelgo un U-bolsique de Adolfo Domínguez. En ella llevo habitualmente la cartera, la PDA, el teléfono, la pluma y el boli multifunción (lo siento, pero no tengo foto).

El turno de los gadgets digitales. El portátil es un Fujitsu-Siemens Amilo Pro V3505, con un Core Duo de 2GHz, con 2Gb de RAM y un disco duro de 160Gb, que no está mal, aunque hecho de menos mi antiguo Samsung R50.

tungsten_t3_closed La PDA es una Palm Tungsten T3 que sigue funcionando muy bien a pesar de los años, excepto que ha perdido la capacidad de vibrar y que la batería dura muy poco. Soy PalmOS por la cara, porque no necesito un ordenador pequeño, sino una agenda grande, y esta es perfecta. Para las pocas veces que necesito acceso de emergencia a una Wi-Fi tengo una tarjeta, pero chupa voltios que hay que verlo.

nokia7390 Mi móvil es un Nokia 7390 en negro con una tarjeta de 1Gb y que hace las veces de radio, mp3, cámara de emergencia, agenda de emergencia y calendario de emergencia.

exblackhighfc1500rgY ahora los gadgets analógicos. Para escribir utilizo una pluma Pilot Capeless (retráctil) en oro y un bolígrafo multifunción Parker Executive Matte Black Data, que me sirve para no ir cargado con un boli negro, uno rojo, un portaminas 0,5 y el stylus para la PDA. “¿Y por qué no llevas sólo el boli multifunción?” Porque lo de escribir con pluma para mi es un placer. Desde la primera que tuve, no he dejado de escribir con ellas. Además, los dos son muy especiales.

Para soportar la carga de todos mis datos y poder trabajar en distintos entornos, utilizo dos memorias USB de 512 Mb y 1 Gb respectivamente, un disco duro de 2,5″ Freecom de 80Gb, y una MicroSD de 128 Mb que uso con la PDA.

También llevo encima un Moleskine de bolsillo del Van Gogh Museum en naranja, que utilizo para apuntar las cosas que se me vienen a la cabeza, y otro Moleskine que es agenda de semana vista en la que voy apuntando las cosas del día, algo así como un registro del pasado. Para los que como yo tenemos memoria de pez es obligatorio apoyarse en estos medios… Podría usar la PDA, y no deja de ser mejor, pero el papel y la pluma tienen un encanto especial. En ocasiones creo que es lo que me mantiene un poco fuera de la tecnología…

Hablando de medios analógicos de épocas pre-transistoriales, no me falta nunca un libro y la revista de turno. El libro que estoy leyendo (re-leyendo más bien) es “El amor o la destrucción“, de Vicente Aleixandre (he posteado aquí algunas de sus poesías). La revista que toca es el número de abril de Communications of the ACM (tema de la portada: “The psychology of security”).

Pues ya está. Iré actualizando a medida que mi equipo de supervivencia urbanita, equipo completo, equipo komansi, vaya cambiando…

¿Y vosotros? ¿Con qué trastos salís por ahí? ¿Cuáles son vuestros gadgets? ¿Qué es lo mínimo con lo que salís a la calle un día de diario?

Actualización (2008/06/12): Hace ya unos días que ando por ahí con un HD de LaCie de 250 Gb. El antiguo Freecom, que tan buen servicio me dio ha pasado a manos de mi hermana

corpore sano, internet, mens sana, ocio, profesión

Aumenta la entropía en el Metro de Madrid

viernes, 21 de diciembre de 2007
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Leo con asombro en una noticia publicada por Madrid Digital en la que se informa de que

…en las cercanías del Metro han aparecido carteles (foto) en los que se pide a las personas solidarias con los trabajadores en huelga que pongan todas las reclamaciones que se puedan en las taquillas del metro, y que “ensucien y coloreen nuestro magnífico metro. Cuando ganen, los y las compas ya se encargarán de dejarlo todo en perfectas condiciones”, aclaran.

Los que aclaran (¡qué ironía lo de aclarar!) parecen ser los sindicalistas de CNT y CGT. Ya comenté en un post anterior lo que opinaba de esa solidaridad a la que apelan. Sin embargo, lo que ya me ha parecido alucinante es leer que

Ayer, en la estación de Colombia -línea 8- se tiraron botellas en el andén. En la de Callao se vació un extintor y se esparcieron huevos y grasa por el suelo. En Canillejas se echaron al suelo cristales rotos y basura, motivo por el cual la estación tuvo que cerrarse durante media hora para proceder a su limpieza. // Además, en la estación de Manuel Becerra se tiraron cajas de cartón. En la de Argel, aparecieron pintadas. La noche del miércoles al jueves, en la estación de Cuatro Caminos se tiene constancia de que se vació un cubo de tinta negra en un pasillo. // Las mismas fuentes de la compañía aseguraron que la pintada de veinte metros cuadrados que apareció el miércoles en la estación de Embajadores ya se había limpiado.

¿Son esas las medidas de presión que pretenden utilizar? ¿Llenar de basura el metro? ¿Se dan cuenta de que además de a los que pretenden perjudicar están perjudicando a los mismos “solidarios” a los que apelan? Me da la sensación de que hay otras maneras de presionar a los empleadores. Ya apunté algunas de ellas en el post al que me refería antes. Si sus reivindicaciones son razonables, que busquen el apoyo de la gente apelando a su razón… Me da en la nariz (!) que se siguen utilizando los medios sindicales de finales del XIX. Hoy por hoy, tienen multitud de medios en los que presentar sus peticiones, Internet, blogs, canales de televisión, cadenas de radio… ¿Por qué no prueban a hacer un debate público entre patronal y trabajadores o sus representantes? ¡Que se sienten a negociar! ¡Qué hagan algo! Dejemos que este tipo de acciones, propias más de la pataleta de un niño, pasen a un segundo plano, y sean lo que deben ser, la ultima ratio, y dejar que la razón, la negociación, la palabra, y el entendimiento sean la prima ratio.

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Del ámbito de los problemas

jueves, 20 de diciembre de 2007
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Hoy por casualidad, buscando información sobre la huelga que están llevando a cabo los trabajadores de las empresas concesionarias de la limpieza del Metro de Madrid, me he pegado de bruces con un ¿periódico? llamado “Rojo y Negro”. El nombre es llamativo porque los dos colores transmiten un montón de sensaciones, pero también porque son los colores de la Confederación General del Trabajo, o CGT. No puedo evitar pensar que la “información” publicada esté sesgada dado su origen, así que más que información, la llamaré opinión, por no llamarla directamente propaganda, que me parece un término demasiado duro porque les supongo cierta intención informadora, aunque sea de sus opiniones e ideas.

Se hacen ciertas preguntas en la noticia:

¿Si hay Huelga, porqué hay algunas estaciones que parecen más limpias que un día laborable cualquiera? ¿Quién ha limpiado esta estación, si hace diez minutos estaba sucia, y no está previsto que se limpie hoy por los servicios mínimos?

Y a continuación, se contestan:

La respuesta a estos interrogantes nos la han servido en bandeja Metro de Madrid y las cuatro empresas concesionarias afectadas por la Huelga (Valoriza Facilities, SAU; Clece, SA; Eurolimp, SA y Ferrovial Servicios, SA): ninguno sabe nada. Sin embargo la realidad es que al menos otras dos empresas de servicios más, de las muchas que tiene contratadas Metro de Madrid para otros cometidos, están mandando brigadas de entre 3 y 6 operarios a limpiar estaciones, escaleras de bocas de Metro, etc.

Cómo no, el derecho de huelga ha sido vulnerado, y también saben quiénes son:

Estamos ante la más grave vulneración del Derecho Constitucional de Huelga que una empresa puede cometer, pero en este caso es más grave aún, ya que son entidades públicas, las propias instituciones y sus responsables políticos los que están pisoteando los Derechos de los Trabajadores.

(Todas las negritas y las itálicas en las citas son mías). O sea, Brigadas Pisoteadoras y Vulneradoras de Derechos Constitulacionales.

Si no lo entiendo mal, que una empresa sea concesionaria de otro, significa que una empresa subcontrata los servicios de otra para externalizarlos, y no asumir sus costes, consecuencias o lo que sea. Los angloparlantes utilizan un término divertido: outsourcing. Si tampoco lo entiendo mal, los trabajadores que están en huelga no son los trabajadores de Metro de Madrid, sino más bien los trabajadores de las empresas concesionarias, en este caso Valoriza Facilities, Clece, Eurolimp y Ferrovial Servicios. Entiendo que el problema lo tienen realmente estas empresas, digo yo.

Por otro lado, si Metro de Madrid ve que por un motivo u otro las empresas concesionarias se ven imposibilitadas para ofrecer sus servicios, me parece que está en su derecho de contratar (temporalmente o no) a otras empresas de servicios que le suplan lo que la Banda de los Cuatro no suple. El problema que tiene Metro de Madrid es que tiene que garantizar cierta higiene en sus instalaciones, y debe cumplir con el servicio que ofrece. El problema que tiene la Banda de los Cuatro tiene que ver con sus empleados, y las consecuencias que le puede ocasionar la huelga, sea porque Metro de Madrid rescinda sus contratos, o por pérdidas económicas o de otro tipo. En todo caso, intentar extender el problema más allá de sus límites, es mezclar churras con merinas, intentando obtener algún tipo de beneficio por ello.

También apelo aquí a la responsabilidad de los usuarios. Si hace tres días apenas había basura y hoy la basura se acumula en todas las esquinas (es especialmente visible en las escaleras), es que alguien ha tirado las cosas que antes no estaban… Y sí, es verdad, parte de la basura es inevitable (la gente pierde piel, pelos, lo que llevamos en los zapatos y dejamos por ahí, polución que cae por las rendijas…), pero hay otra que no. ¿Es lógico pensar que a la gente que reparte el 20Minutos, el Qué o el ADN en las entradas se le han caído un montón de periódicos escaleras abajo, y que luego los flujos de aire y eso los llevan hasta las esquinas? ¿Se estrelló un camión de patatas Matutano y las bolsas, vacías porque los pájaros supieron beneficiarse, han acabado movidas por los azares del viento debajo de las papeleras? ¿Ha decidido el profesor Karamba, gran ilustre vidente africano, publicitarse dejando que sus octavillas decidan por si mismas el mejor sitio que ocupar, en una anarquía mercadotécnica?

No estoy en contra del Derecho a la Huelga. Siempre y cuando, las consecuencias de la huelga la sufran los empleadores, no los receptores de los servicios. Que dejen de limpiar los despachos de los directivos (lo siento por los directivos). Me parece bien. Que no limpien las oficinas de Metro de Madrid (lo siento por los trabajadores de Metro de Madrid…). También me parece bien.

Pero cuando se busca que una huelga haga más presión sobre el empleador subcontratando a los usuarios del servicio para aumentar la presión, tanto si quieren como si no.

Y cuando se busca que dicha huelga se haga más pública saliendo en multitud de medios gracias a que la gente empieza a quejarse.

Y cuando se da la coincidencia de que dentro de unos meses tenemos elecciones generales (también en Madrid).

Y cuando caes en la cuenta de que los trabajadores de las empresas concesionarias (en su derecho) dejan de limpiar en el Metro y no en el resto de empresas servidas por las empresas subcontratadas.

Cuando suceden esos casos, sí me da la sensación de que se vulneran derechos. Los mios.

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