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Seguridad ante todo

Sábado, 14 de Mayo de 2011

El otro día, mientras tomaba un café con Miriam y Arol, cometí un fallo imperdonable para un fotógrafo. No fue que se me quemara una foto. No fue disparar el flash para fotografiar un edificio a 50 metros en un día soleado. Fue un fallo de seguridad. La cámara siempre, digo siempre, debe ir anudada a algún lugar de tu cuerpo, preferiblemente el cuello o la mano. Yo no lo hice, y la dejé apoyada sobre la bolsa que tenía sobre las piernas, sentado a la mesa. El momento crítico fue en el que me eché ligeramente hacia delante para acomodarme en la silla.

El golpe fue espantoso. Estábamos sentados en mesas altas, así que la caída fue de algo más de un metro. Y además, iba casi en la configuración más pesada posible, con el grip y el 18-105 montados. La duda sobre qué había sido ese ruído duro unos pocos milisegundos, los que necesitó para asentarse el convencimiento de que había sido la cámara la que lo había originado al golpearse contra el suelo. Después pensé (o sentí) que se habría partido el anillo del objetivo, o sus lentes, o el prisma, o que se habría partido directamente el cuerpo…

Pero gracias a Dios, no fue tan grave. Si que se rompió algo, pero no es parte vital de la cámara: el panel digital superior:

Display D90 roto

Esa mancha oscura que veis en la esquina superior izquierda del display es el cristal líquido desparramado, y muestra más o menos el punto del impacto.

De verdad que después del golpe, parece un milagro que no le haya pasado nada más que eso. Comprobé que espejo, sensor, objetivo, enfoque, etc… funcionaba correctamente. Hasta hice video para probar que funcionaba el micrófono y el altavoz, y parece que está todo en su sitio. Miriam y Arol también me ayudaron a ver que, a pesar de todo, el tema no era tan grave. De no haber estado ellos, probablemente mi enfado hubiera ido a más.

¿Cómo voy a hacer ahora? Pues aprovechar una función de la cámara que me permite ver en la pantalla principal (en la espalda de la cámara) lo mismo que vería en el display (es muy útil cuando estás manejando la cámara en un trípode y está más bien alto). Lo único es que el uso de la cámara se hace un pelín más incómodo, pero mira, lo prefiero así a no poder hacer fotos.

La duda ahora es si la llevo a Finicon o no. Por lo que he leído en foros, el servicio técnico de Nikon no es para tirar cohetes (al menos el de Madrid), y no me apetece estar sin cámara durante dos meses o lo que sea. Y luego está el coste de la reparación. Estoy seguro de que no cambiarán sólo el display, sino toda la sección superior de la cámara. ¿Flash y todo? Pues es posible. La alternativa es no llevarla, e invertir el coste de la reparación en ahorros para comprarme un cuerpo nuevo cuando tenga el viento de popa. Lo primero será informarse, así que el lunes llamaré a Finicon a ver qué pasa.

Y como todas las tragedias, mayores o menores, maestras o aprendices, llevan una lección, aquí va la de ésta: si llevas cámaras (incluso las compactas) y no quieres deshacerte de ellas, siempre al cuello o siempre a la muñeca. Sin excepción.

¡Ya os contaré!

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Dos mil diez

Jueves, 30 de Diciembre de 2010

Caeré en el tópico.

Y eso a pesar de que un fin de año no es más relevante a efectos prácticos que cualquier otra fecha del año. Podríamos evaluar qué tal nos fue desde el último comienzo de curso académico, o desde el último equinoccio. Desde nuestro cumpleaños, o desde el último día para entregar la declaración del IRPF. También podríamos evaluarnos cada tres meses, o cada cuatro. O cada dos años. O cada 300 días exactos. Cualquier fecha es buena. Por eso precisamente caigo en el tópico.

Lo que es indiscutible es que es una buena estrategia ésta de revisar qué hemos hecho (y no hemos hecho). No con el ánimo de fustigarnos, o elevarnos a los altares, sino de hacer una revisión crítica de nuestra última vuelta al Sol. De mirar hacia atrás, es decir, de irnos a las primeras páginas de nuestro diario o agenda y de contrastar qué tal nos fue en nuestros objetivos, hasta qué punto hemos cumplido con nosotros mismos. Aquí va lo mío…

El principal de mis objetivos, y al que por desgracia o fortuna, todos los demás han quedado relegados, ha sido el proyecto Norman. Este objetivo está siendo más o menos fácil de conseguir, porque el plan de estudios, las prácticas, y las fechas vienen todas dadas, así que lo único que hay que hacer es esforzarse en estudiar, y cumplir con las fechas. Lo terminaré el próximo marzo, y eso planteará nuevos objetivos y miras que aún estoy dilucidando.

Respecto al proyecto Albión, darle tralla a la lengua de Shakespeare, he de decir que aunque se ha avanzado, todavía queda mucho camino por recorrer. Me lo he pasado pipa con Ted Robin, Lily y Marshall y Barney (mi favorito), viendo How I met your mother, me vi algún que otro capítulo de Futurama, comprobé lo complicado que es comprender a la gente de Bones, y salté de aquí a allá con Fringe, Warehouse 13 y algunas otras. Pero lo más relevante en ese sentido es haber conocido a Iain, mi partner en estos temas de intercambio cultural. Fue gracias a Miriam que vio una oportunidad de compartir conmigo la suerte que tuvo de trabajar con él. Iain es una persona increíble, de los que te cruzas muy de vez en cuando. Aunque nos encontramos sólo unas pocas veces, ha dejado marca, y en el fondo le echo de menos. Espero que le vaya muy bien allí en Edimburgo, con Claire y su bebé.

El proyecto Newton, el que tiene que ver con la fuerza con la que la Tierra y yo nos atraemos mutuamente, ha sido un completo fracaso (aunque siempre podría haber ido a peor), algo que el burndown chart que me hice al efecto me echa en cara, burlón, todos los días. Pero mira, entre él y yo, ganaré yo.

El resto de los objetivos, de menos envergadura, han sido cumplidos en menor o mayor medida, aunque por su naturaleza deben extenderse aún unos pocos meses en el año que viene. Formarán parte del cuadro de objetivos del año que viene, pero sabiendo que les queda poco de vida. De cuáles son y de cómo han ido se dará cumplida cuenta en su momento 🙂

El tiempo en 35mm ¿Y ya en concreto y fantaseando un poco a lo Big Fish sobre las cosas que ocurrieron este año? Pues veréis: arranqué el año rebautizado como psicólogo de programas, algo que me encanta, y bajo una hermosa frase tuiteada por Lola. Recibí el regalo iluminado de Antonio. Pateé Madrid buscando su luz rodeado de amigos. Me recetaron comida africana, con la promesa de compartirlas con aquellos que me lo recetaron. Decidí apuntar al cerebro en un Gimnasio para la Mente. Aprendí a ver la vida en 35mm a través de una nueva lente, respiré el aire sevillano en primavera, me permití robar parte de la ilusión que una veintena de personas tenían puesta en lugares tan distantes como Karen e Ilo, y me ayudaron a recordar gratas experiencias pasadas.

Me confirmaron en mi idea de regresar, por cierto.

Me lancé en rápel, y descubrí al querer hacerlo que mi aversión al riesgo había bajado puntos. Me escapé de una cárcel de cuerdas con la ayuda de mis compañeros, y con ellas hicimos un cuadrado a ciegas. Felicité por primera vez a un viejo amigo casi olvidado. Perdí al que fue la raíz de mi nombre, deseando con todas mis fuerzas que los hombres buenos no murieran nunca. Volví a vivir África en el escenario de África Vive, con mis compis de Amigos de Nyumbani, rodeados de batiks y percusiones. Navegué mares de papel con la compañía imprescindible de Miriam, Arol, Ernesto y Alma. Sobrevolé el cielo de Madrid desde la azotea del Círculo, protegido por Palas Atenea. Volví a rasgar las cuerdas de mi raqueta, imitando a Mark en aquella bendición que es Alchemy. Volé a lomos de un A380 en construcción, y fui testigo del (casi) nacimiento de un Eurofighter. Me vestí de nuevo con la bata de profesor chiflado para proyectar una mudanza con Project 2007. Pisé de nuevo el Auditorio. Desvirtualicé a Diego y un poco más tarde a Olga. Desvirtualicé a Alejandra (en América), una mujer excepcional sin duda. Conocí en persona al Chico de la Bolsa, y a la legendaria Angie. También cayeron en la red de la realidad, Sylvia, José Luis, Claudia y Mario, en la primera blipada a la que acudí.

Inside music Compartieron conmigo una de las 11870 ideas que esta gente crea al año. Me sentí orgulloso (nunca vanidoso) y honrado por haber ganado un premio pequeño pero con mucho significado para mí. Me puse en la piel del quinto Beatle de la mano de Jorge y Susan, y en compañía de Miri, Arol, Ernesto, Alma, el ya no tan pequeño Dani, Luisete, Laura y el pequeño Eric, lo que ayudó a rebajar el impacto que el maligno doctor Retired le propinó al Batmóvil. Recordé de nuevo lo que es trabajar con un buen equipo, y lograr cosas más allá de uno mismo, gracias al Equipo 2 (la vez anterior fue gracias al equipo que hizo posible PlanDoc). Espié el aterrizaje de aviones en mi primer planespotting (que yo rebauticé como plainspotting, quién sabe por qué). Fui a Zaragoza para reencontrarme con Óscar, Arantxa, Hugo y la pequeña Luna, tan pequeña que no había nacido aún. Llevé a la Virgen de Belén y me escapé unas horas a mi querida Sevilla. Y subí a Santurtzi para saldar una cuenta en números rojos desde hacía tiempo con Indye, a la que agradezco de nuevo los días que me regaló para conocer mejor aquella ciudad en su compañía. Glorioso el Maloka 😉

Al final casamos a Raquel y a Diego, en un día en el que me poseyó el Espíritu de la Risa. Me regalaron dos abrazos inesperados, uno de un volcán asturiano y otro de un amigo que regresó con la intención de irse a Kenia a vivir, de lo que me siento en parte culpable y responsable. Gestioné durante unos pocos días el almacén de una bodega, y estudié la estructura de costes de algunas empresas. Buceé en la cuenca de Santos para encontrar que economía, política, recursos naturales y finanzas están mucho más vinculadas de lo que puede deducirse de un titular, y me atreví a contárselo a Mipedro. Descubrí que paraqué es mucho más útil que porqué, y el mundo de las soft skills me hizo verlo todo “con pelotitas”. El que pregunta dirige. Descubrí que los astronautas también hacen huelga (o motín, mejor), que los tributos y los convenios laborales son leyes, que Kelsen ideó una pirámide, y que el IRPF es más fácil de lo que parece si te lo explica alguien tan apasionado como Antonio. Gracias.

Descubrí a Lori Meyers, a Lusine, a Pixies y a Metronomy. A The xx, y a Crystal Castles, me traje a Nikolai del pasado, y me (re)encontré con Crystal Method. Digitalism, Hybrid, Tastexperience, Aphex Twin, Magnetic Man, Sascha Funke, Booka Shade y tantos otros también se unieron a la fiesta, en un año más bien prolífico por lo promiscuo que ha sido musicalmente hablando.

Y tantas otras cosas, unas ocultas en mi memoria, otras detrás de todo lo que ha dado el año de sí, tantas cosas que no he escrito en esta entrada, pero que forman ya parte de mí. Sentimientos y emociones nuevos y reencontrados, y una sensación de haber profundizado un poco más en mí, en los demás, y en el mundo que me rodea. Quizá no tanto como en otras ocasiones, pero los pasos llevan lo que llevan. Ni más ni menos.

Siento que es casi obligado acabar todo esto que os he contado con un resumen, algo que cierre lo expuesto, el epílogo del 2010. Se me viene una única palabra. Gracias.

Gracias.

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Inside music

Lunes, 26 de Julio de 2010

Cuando Ernesto me dijo que se andaba preparando un photo walk, ahora que no tenía responsabilidades estudiantiles a excepción de las autoimpuestas, pedí al Gran Demiurgo que el sábado, 24 de julio, lo tuviera libre para poder quedar a las siete y media en la puerta de los cines Callao con él y con Diego.

Luego me enteré de que el photo walk no era sólo madrileño, sino nacional, y luego no sólo nacional sino mundial. Scott Kelby lleva ya tres años organizando el Worldwide Photo Walk, un evento social en el que el mismo día, fotógrafos de todo color y condición se reúnen para conocerse y disfrutar afotando su ciudad. Luego me enteré de que había un límite de 50 personas por photo walk, así que fui uno de los afortunados 🙂 ¿Quedaba algo por saber? Pues sí, que además cabía la posibilidad de presentar una foto a concurso… ¿Pero en qué cabeza humana cabe que uno pudiera presentar su humilde foto para competir contra miles de fotógrafos en todo el mundo? ¿Presentaba foto o no?

La respuesta vino de una amiga, que me recordó una pregunta cuyo valor compartimos. La pregunta se clavó como una flecha. “¿Qué es lo peor que puede pasar si te presentas…?”. me decidí. Lo peor que puede pasar es que no gane y me quede como estoy. Luego Ernesto, Alma, Koby…

Al final esta fue la seleccionada: “Inside music”.

inside_music

Las supervivientes de los otros 183 disparos que hice con la cámara podéis encontrarlos (y comentar si os place) aquí. Como veréis, en estas fotos he tirado más de Lightroom, algo que no suelo hacer. Sin embargo, con las fotos postprocesadas sentí que tenía que hacerlo. Alea jacta est.

Actualización (3 de agosto de 2010): ¡Siiií, la foto ha sido seleccionada! ¡Representará a Madrid en el concurso del Worldwide Photowalk de Scott Kelby! 😀

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Photowalk twittero

Martes, 2 de Febrero de 2010
Decadente autoretrato portugués multireflejado

Decadente autoretrato portugués multireflejado

Hace unos diez días se me ocurrió preguntar por twitter si alguien conocía algún sitio chulo para sacar fotos nocturnas. Me sugirieron varios sitios, desde un parque cerca de Paracuellos del Jarama al Palacio Real, pasando por el templo de Debod. Es cierto que el templo ya está muy trillado, sobre todo los atardeceres, pero alguien sugirió que ése era precisamente el reto: exprimir una última gota, encontrar esa perspectiva, esa composición o ese ángulo que nadie ha destilado… ¿Por qué no quedar e intentarlo?

Fue la cerilla cerca de la mecha. Unos y otros empezaron a comentar, otros quisieron apuntarse, aquellos aportaron y entre todos hemos ido construyendo algo que hace diez días no existía. Para organizarnos hemos utilizado Google Wave, Doodle o el propio Twitter. Es más ¡tenemos hasta página web! Milagros de la interacción electrónica. Milagros, en definitiva, de la interacción humana, sea el que sea el medio que utilice. El resultado es un Photowalk Twittero 🙂

Y cuento todo esto porque si alguna de las personas que me lee quiere animarse, estaremos encantados de que se nos una. Os cuento brevemente el plan. Hemos quedado, el próximo domingo día 7 de febrero, junto al templo de Debod en dos momentos del día, el primero a las 9:30 de la mañana y el segundo a las 17:30 de la tarde (no quedó muy claro si el photowalk sería mañanero o tarduno, así que al final durará todo el día y la gente se irá uniendo y desuniendo a voluntad). Todavía no está muy claro que ruta seguiremos (es algo que todavía se está gestando), pero será por los alrededores. Y tampoco sabemos dónde vamos a tapear, descansar, comer, tapear, y cenar o lo que salga (porque también lo estamos pergeñando), pero sabemos seguro que algo nutritivo caerá.

– Yo es que tengo niños y…
– No problemo. Vendrán bebés con poco más de un mes, así que no te digo nada.
– Ya, pero es que mi cámara…
– El último vino con un daguerrotipo
– Bueno, pero es que no tengo twitter
– …
– ¡Ni wave!
– Da igual
– Es que no soy profesional de…
– Eso no importa. El que sabe enseña y aprende, y el que no sabe, aprende y se divierte.
– Pues… ¡es que soy vegetarian@!
– Algo podremos hacer… 😉

En fin, que si te gusta la fotografía, o quieres dar un paseo por Madrid, o te gusta tapear, o te apetece conocer gente nueva, o desvirtualizar, o reencontrarte o lo que sea, sólo tienes que plantarte allí 🙂 ¿Tienes Wave? Pásamelo y te incluiremos en el nuestro. ¿Twitter? Dame un toque ¿Ideas? Ayúdanos con tus comentarios.

¡Nos vemos!

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Dos mil nueve

Jueves, 31 de Diciembre de 2009

Hay explicaciones para todos los gustos: que es cosa de la edad, de la rutina, del modo de vida… Lo que está claro es que a veces el tiempo parece pasar tan rápido que cuando termina un año, te da la sensación de que nada ha sucedido, o si acaso, un par de cosas importantes. A mí eso me preocupó, porque no quería sentir que el tiempo había pasado en vano. Así que hace unos dos años tomé una decisión. Entonces pedí por Reyes una agenda moleskine, de a día vista. En ella apuntaría las cosas más importantes del día, siguiendo una variante del juego aquel de “lo bueno y lo malo”, que yo he transformado, por arte de birblibirloque, en “lo bueno y lo mejor”. Esas agendas vienen con un calendario pequeñín, con una fila por día, en la que resumo cada día con lo más destacado. ¡No os podéis imaginar la de cosas que pueden suceder en sólo 365 días! A continuación, un resumen de lo que ha dado de sí este año para mí. Seguro que faltan cosas, pero no lo puedo poner todo 🙂

En este año he desvirtualizado a Almudena, a Eva, a Elena, a Cere, a Jorge, a Antonio, a Nesta, a Ana Belén, a Millán, a César, a Pedro y a Vicky. Descubrí el cine Doré y el Lolina. Cené con mis amigos postaleros, y seguí la pista de vacas de colores acompañando a Miriam y Cere.

Perdí la oportunidad de una batcueva bien cerca del trabajo, pero al final estrené una, cerca de mi antiguo colegio, aunque algo más lejos del trabajo. Encontré la entrega de dos amigos que me ayudaron en la batmudanza. Conduje por primera vez una furgoneta de esas grandes.

Salí a hacer fotos con la gente de Ojo Digital. Disfruté con amigos de una de mis ciudades favoritas: Salamanca. Perdí un hermano. Celebré mi cumpleaños con los míos (incluso con los que no estaban), y tomé un último café. Me lié la manta a la cabeza y dije sí a enfrentarme a mis miedos. Di el primer paso para terminar uno de mis proyectos vitales más importantes.

Estrené batmóvil. Me saqué, por primera vez en mi vida, mi pasaporte. Regalé magia. Caí en la red del ADSL de Telefónica. Escapé de una cárcel hecha con dos árboles y una cuerda, y conocí así a mis compañeros de aventura. Tejí una red de sueños. Escribí una carta a mi yo del futuro. Me vacuné de fiebre amarilla, fiebre tifoidea, hepatitis A, hepatitis B, tétanos, difteria y cólera.

2009Tuve la satisfacción de ver una vez más a Abe Rábade, acompañado de un buen amigo, Ernesto. Jugué el partido de fútbol más divertido que recuerdo, con dos niños: Yago y Jorge. Y aprendí mucho. El Estado me confirmó que no tiene nada malo apuntado de mí en sus registros. Pisé por primera vez territorio keniano sin salir de España. Se me cayó el mundo cuando vi que la grúa se había llevado el batmóvil gracias a las Elecciones Europeas, y se erigió de nuevo cuando me dijeron que no tenía que pagar nada para retirarlo.

Despegué de Barajas para llegar a Ámsterdam, desde donde partimos a nuestro destino final. Vi con mis propios ojos la Cruz del Sur por primera vez en mi vida. Conocí a Pascal. Reaprendí el padrenuestro en inglés. Me vi rodeado por decenas de niños, que me enseñaron a recordar lo importante que son los pequeños detalles. Me enfadé en inglés. Visité Kibera. Vi el trabajo inmenso e increíble que hacen en Lea Toto. Visité un orfanato de elefantes, toqué una jirafa, vi una cebra albina, y el sueño de un cocodrilo. Acaricié un guepardo. Aprendí que el arte también es una terapia, y visité la plantación de té cerca de Limuru. Viajé en matatu de noche, por las afueras de Nairobi. Aprendí a decir gracias, quétalestás, y venidaquí en swahili. Aprendí dos palabras en massai, y dos en kikamba. Visité la casa de Karen, y comprobé que el agua más allá del ecuador gira al revés. Conversé sobre mil temas bajo el cielo keniano, y forjé amistades en acero con mis hermanos. Aprendí a regatear, pero me timaron igual. Me vi cara a cara con el Niño de Turkana. Lloré y reí como un niño. Aprendí que amar no es sólo decir sí. Comí maíz por 0,05 euros, asado en un pequeño puesto cerca del Nakumatt de Karen. “You’re the best!”. Vi una familia de elefantes, uno de los animales con el que más me identifico, y desde luego uno de mis favoritos. Conocí un nuevo océano, y vi el amanecer de una hermosa luna naranja, bajo el cielo estrellado del sur.

kenia Tuve mi momento warholiano, en un ámbito restringido pero importante. Me estrellé contra la realidad de Madrid, y me recuperé trece días después. Saqué conclusiones en el Ajenjo, y redefiní objetivos en el San Julián. Escribí un libro, mi primer libro. Sobresaliente. Recibí una mala noticia, y acompañé al amigo que la sufrió. Cerré un capítulo (en realidad, doce), lo celebré en un restaurante con mi apellido, y me invitaron a charlar con la gente de 11870.com. Aprendí a programar controles de usuario en ASP.NET (todavía sigo con ello), y finalicé con un equipo de personas increíble el proyecto del que me siento más orgulloso, haciendo de scrum master. Aprendí lo que son los pomodoros y la manera en la que te ayudan a trabajar. Me traicionaron, pero aprendí. Aprendí nuevas palabras, e hice daño. Se atrevieron con lo más sagrado, y sufrieron la consecuencia.

Me encontraron una pequeña caries y la cerraron. Disfrute de dos twittcroquetadas y me hice switcher. También soy ubuntiano, y cada vez menos ventanero. Volví a Sevilla, y asistí al EBE 2009 donde me reencontré con buenos amigos. Disfruté con la charla de Alfonso Alcántara. En el batmóvil desplumamos a más de uno a la vuelta, tuvimos un montón de ideas, charlamos sobre todo, y nos lo pasamos genial. “Señor Wilsssoonnnnn!”. Y me tocó ser el Conde Draco. Ya en el curro, me llegó a la consulta una query y la hice adelgazar de 59 segundos a 9, devolviendo el mismo número de filas: cinco mil quinientas. Dormí cerca de quince horas. Hacía años que no lo conseguía.

2009_2 Visité de nuevo Córdoba, y disfruté de las tierras portuguesas del sur (¡gracias, Nacho!). Me dieron un susto tremendo cuando me dijeron que un amigo sufrió un amago de infarto que por fortuna se quedó en pericarditis sin lesiones. Llegué al Finisterre de verdad. Di las clases más cercanas a la auténtica docencia que he dado nunca, sobre técnicas de presentación. Y me gustó. Escribí, envié y recibí felicitaciones de Navidad. Cociné por primera vez dos piernas de cordero. ¿Y sabéis qué? Salieron tan bien que…

Hoy me toca cocinar otras dos 🙂

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Ródchenko

Sábado, 26 de Diciembre de 2009
Comentarios desactivados en Ródchenko

Hoy he asistido a la exposición que la Fundación Canal ha preparado sobre el artista ruso Aleksandr Mijáilovich Ródchenko. En ella podrás ver 125 obras de su actividad como fotógrafo entre los años 1920 y 1940. Ródchenko es una figura destacada del constructivismo, un movimiento artístico (el último de las vanguardias de principio del siglo XX) que otorga al arte un propósito social, la construcción de un sistema socialista (de ahí su nombre).

Inmerso como se encontraba en la Revolución Bolchevique, Ródchenko extiende esa revolución también a la fotografía, y muestra la sociedad de la época, en particular su aspecto más tecnológico, juvenil, e incluso infantil, sobre la que el estado soviético tenía una particular concepción. Esta revolución toma forma en un cambio radical de la perspectiva, de la que el artista hace un uso extremo al tomar fotos según ángulos zenitales y nadires y en diagonal, puntos de vista radicalmente distintos de los conocidos hasta el momento y en consonancia con una nueva forma de sociedad.

Escalera de socorro

Escalera de socorro, 1925

Al teléfono, 1928

Al teléfono, 1928

A pesar de la tremenda fuerza que tienen estas fotografías, me han impactado también mucho sus retratos, con una tensión en todas ellas que las hace tomar vida delante de tus ojos. No te extrañaría que alguno de ellos se moviera y te hablara. Así de cercanos son.

Mayakovski, 1924

Mayakovski, 1924

El que sí me ha dejado clavado al suelo ha sido el retrato de su madre.

Retrato de la madre del artista, 1924

Retrato de la madre del artista, 1924

¡Todavía estáis a tiempo!

Ródchenko fotógrafo. Revolución en la mirada.
Exposición en la Fundación Canal (Mateo Inurria, 2, Madrid).
Hasta el 3 de enero de 2010. Entrada libre.
Todos los días de 11:00 a 20:00, excepto miércoles, de 11:00 a 15:00.

Las escaleras, 1930

Las escaleras, 1930

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Encuentros en la tercera fase

Lunes, 19 de Enero de 2009

img-3d-animations-alien-song-cross-pro-376 ¿Creéis en los extraterrestres? ¿Creéis que existe vida en planetas girando alrededor de estrellas lejanas, y con una tecnología lo suficientemente avanzada como para recorrer inmensas distancias en un tiempo razonable y llegar hasta aquí? ¿Creéis que esos seres viajan esas tremendas distancias para aparecer apenas unos cuantos segundos, haciendo prácticas de vuelo con sus ultratecnológicas naves espaciales? ¿Y luego se van? Aunque quizá creáis que ya están aquí, y hacen experimentos con nosotros, o nos observan desde la luna, o nos abducen para satisfacer según qué fantasías clínicas y no tan clínicas. Es posible que os los hayáis imaginados altos, bajos, verdes, transparentes, etéreos, estilizados, y con orejas o sin ellas. Sea como sea, yo en quien no creía era en Cereal.

Así es. Sin pruebas sustanciales que lo apoyaran, la existencia de Cereal suponía para mí más una hipótesis que una realidad. En esas hipótesis, Cereal era el alter ego de Miriam, o quizá algún tipo de amigo invisible. O también era una proyección digital de su yo real, como las autoimágenes residuales de Matrix. ¿Existía de verdad o era simplemente una imagen que habitaba en nuestras mentes?

DSC_0067¡No, amigas y amigos! ¡Cereal existe! ¡Yo lo he visto! ¡He aquí la prueba! (Cereal es el de naranja, claro).

Y es que este sábado pasado, había quedado con Miriam a las 17:17 del número 17 de la calle Carranza para concretar un plan improvisado que incluía contarnos las chorrocientas cosas que nos habían pasado en estos días. Cuando llegué al lugar indicado, y tras una breve espera, apareció Miriam con… ¡Era imposible!

— Hola, soy Cereal, vengo en son de paz. Y he pensado que podríamos dar una vuelta por ahí viendo las vacas del Cow Parade.

Yo me quedé estupefacto, y sólo pude balbucear unas pocas palabras:

— Me he dejado la bate… batería de la cá… cámara en casa…

Así que tuvo la amabilidad de acercarme a casa con su nav… con su coche, y así pudimos empezar la bovina ruta por Madrid.

cowparadeYa para terminar, además tuvo la gentileza de invitarnos a un café en la novena planta del Corte Inglés de Callao, que no conocía, y que ofrece unas vistas de Madrid increíbles. Tengo que volver y sacar unas fotos…

En definitiva, que sigo sin creer en alienígenas visitantes y abductores (aunque sí creo en la vida en otros planetas), pero ahora sí que creo en Cereal (¡vaya mes de encuentros en la tercera fase!).

Lo que me pregunto es si vendrá a la cena de postaleros/blogueros que tenemos preparada para el próximo viernes 23 de enero, a las 21:00 en la Plaza de Tirso de Molina, para comer en El Inti de Oro. ¡Estáis todos invitados!

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Obra fotográfica y ‘mera fotografía’

Lunes, 29 de Diciembre de 2008

Acabo de recibir un flickrCorreo de un contacto en Flickr que me ha dejado pensativo. Os transcribo el contenido del mensaje:

NOTA A LA PROTECCIÓN LEGAL DE LAS FOTOGRAFÍAS

Ya que la Ley de Propiedad Intelectual española distingue entre "obra fotográfica" y "mera fotografía", conviene estar al corriente de dicha diferenciación y las distintas consecuencias penales y económicas respecto al plagio y/o uso indebido de las fotografías, en función de dicha diferenciación. A tenor de esto, conviene leer las explicaciones al respecto que el fotógrafo Oriol Alamany ofrece en su página web, de la cual adjunto el link, y convendría que TODOS firmáramos el manifiesto que firman y proponen él y otros fotógrafos, en defensa de unos derechos que no nos son reconocidos, al considerar, por ejemplo, a la gran mayoría de las fotos de Flickr "meras fotografías". Ni que decir tiene que las licencias de atribución de Creative Commons, empleadas en Flickr, cualquier juzgado de medio pelo, se las pasa por donde le dé la gana, ya que la protección de las fotografías en nuestro país se rige en función de la LPI, que considera que un folleto de un WC es una obra literaria como "El Quijote", pero nuestras fotografías son meras fotografías, poco más que un simple clic. Sumaos al manifiesto, que es el segundo link que adjunto.
oriolalamany.blogspot.com/2008/05/manifiesto-en-defensa-de-los-derechos.html
www.fotografianatural.com/manifiesto/

DSC_0005 Estoy seguro de que debe ser difícil realizar una diferenciación entre "obra fotográfica" y "mera fotografía". Está claro que una fotografía tomada por una cámara de vigilancia no es "obra fotográfica". Y en el otro extremo, opino que para determinar si una fotografía es "mera" o es "obra", habría que valorar aspectos estéticos, de intención del autor, técnicos, de método, de oportunidad, de particular observación de la realidad… Todos ellos propios de debate sobre la naturaleza del arte y que no entran precisamente dentro del ámbito de lo objetivo. En todo caso, no se puede negar que existe una figura, la del autor, que hay que proteger, sea este un genio o simplemente un mal fotógrafo.

Sin embargo, no quiero que una reflexión coja y dicha en alto desvirtúe el sentido de este post: darle visibilidad a un problema que afecta directamente a los fotógrafos. Esta es mi pequeña aportación.

a la caza de la luz, momentos de furia

La clave está en lo crudo

Sábado, 27 de Diciembre de 2008
Comentarios desactivados en La clave está en lo crudo

43402544_b2d298714d Las cámaras reflex digitales se diferencian de sus predecesoras fotoquímicas en un aspecto fundamental: las imágenes ya no se forman en una película fotosensible, sino que son captadas por un sensor (una especie de ojo electrónico) y se guardan en un formato digital, como los ficheros en un disco duro. Con las reflex fotoquímicas, tenías que sacar el carrete con cuidado para que no se velaran las fotos, y llevarlo a un laboratorio para que obtuvieran un negativo de la imagen que luego "positivaban" en papel. Con las cámaras digitales, el tema ha cambiado un poco.

Si la película ya no existe, y la fotografía se guarda como un fichero en un disco duro ¿en qué formato se guarda esa fotografía? Prácticamente todas las cámaras digitales pueden almacenar la imagen en dos formatos. Uno de ellos es el conocido JPG, estándar de la web, que ocupa poco espacio gracias a la compresión con que se almacena y que puede inspeccionarse inmediatamente en cualquier ordenador.

El otro, conocido genéricamente como RAW (crudo en inglés) ocupa mucho más que el JPG, pero proporciona una serie de ventajas incuestionables: la imagen apenas se modifica por la cámara, y guarda todos los detalles de la imagen tal y como fue tomada. Esto permite procesarla en el ordenador, modificando convenientemente aspectos como por ejemplo el balance de blancos. Todavía hay una ventaja más. Tanto en un formato como en otro, el color se almacena separando la luz en sus componentes rojo, azul y verde. Cada píxel de la imagen se construye "mezclando" cada componente.

rgb

Pues bien, mientras que en JPG cada color está representado por un número entre 0 y 255 (8 bits por color, 24 bits en total), en RAW cada color está representado por un número entre 0 y 65535 (16 bits por color, 48 bits en total), lo que permite una mayor precisión en los colores. Es por todo ello que este formato ha recibido el peculiar nombre de "negativo digital".

Por todos estos motivos, todos los fotógrafos saben que deben disparar en formato RAW (excepto yo, que lo aprendí hace poco ;-).

Pero Wil, vale, si el RAW ese está tan bien, ¿por qué la clave está en lo crudo?

Porque RAW no es un formato estándar entre los fabricantes, y en ocasiones ni siquiera es estándar entre distintas cámaras de un mismo fabricante, mientras que JPG sí que lo es. Es más, como tal el formato RAW no existe, todos los formatos propietarios reciben esa denominación genérica para recalcar que la imagen se guarda sin "cocinarla", en crudo, pero cada fabricante tiene un concepto distinto de qué es lo crudo. Así que cada fabricante proporciona sus propios programas para procesar las fotos en ese formato (aunque algunos programas son inteligentes y pueden leer distintos "crudos").

openraw_claim_51_black Por eso me he alegrado al ver que existe una iniciativa por parte de muchos fotógrafos e interesados, en documentar los formatos RAW de cada fabricante, y de esa forma preservar el depósito de imágenes digitales de un fabricante a otro y de una cámara a otra. ¿Qué ocurre con mis fotos realizadas con una Nikon D40 si me he decidido a comprar una Canon 1D Mark III que tiene un formato RAW distinto? ¿Qué pasa con mis antiguos "negativos"?

Me sorprende que las empresas todavía no hayan abrazado formatos abiertos. Quizá esperan que los usuarios, una vez que ya han probado las bondades de los estándares, permanezcan callados frente a un formato propietario, que vincula su obra a una determinada herramienta, y las hace inutilizables para otras.

La foto del sensor (de 5 megapíxels) es de jurvetson.
La foto de los
astronomicones es de wilsoke 😉

a la caza de la luz, ocio

Photowalk de Navidad 2008 (Ojo Digital)

Viernes, 26 de Diciembre de 2008

Bueno, pues al final, después de un par de pruebas, llego el día. El pasado sábado 20 de diciembre, se celebró en Madrid, y en otras ciudades en toda España, el primer Photowalk Nacional de Ojo Digital, cuyo tema fue las luces navideñas.

Desde las cinco, Los asistentes fuimos llegando al árbol de navidad de la plaza de Colón poco a poco hasta llegar a ser casi setenta personas. La gente que pasaba alucinaba con tanta cámara junta 🙂

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La foto de familia es de fotomaf.

Cerca de las seis, la comitiva empezó su andadura según la ruta prevista. Los transeúntes se paraban, miraban y nos preguntaban si sabíamos por qué había tanto fotógrafo junto: “¿Es alguien famoso?“, “¿Es un concurso?“, “¿Y a qué página dices que las subís?“… ¡Parecía que los famosos éramos nosotros! 🙂

La experiencia fue alucinante y me divertí una barbaridad. De lo vivido, lo que más me llamó la atención fue la camaradería, y el respeto que se respiraba en el ambiente: hacia los viandantes, a los que no se interrumpía el paso en ningún momento, así como a los vehículos, y como no, hacia el trabajo y el cuidado que otros fotógrafos ponían en sus tomas. Orgullosos como estábamos de la luz que íbamos capturando, nos enseñábamos las imágenes unos a otros, admirando en ocasiones la habilidad para captar cierto motivo y en otras (la mayoría en mi caso 😉 aprendiendo acerca de cómo lo habían conseguido.

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3127927793_83e79b473aQuizá la anécdota más divertida nos sucedió cuando Ernesto y César nos separamos del grupo principal y atajamos hacia la Puerta de Alcalá por algunas calles más pequeñas. En una de ellas, nos paramos a fotografiar una tienda de ropa. Hicimos varias pruebas, lo que nos llevo cierto tiempo. Tiempo suficiente para que la dueña de la tienda de enfrente, con curiosidad, se detuviera detrás de nosotros, observando. Debéis tener en cuenta que estábamos en pleno barrio de Salamanca, y de alguna forma la pregunta que nos hizo era obligada en esa circunstancia: “¿Sois de alguna revista? ¿Hay alguien famoso comprando en la tienda?” 🙂 Pareció decepcionada cuando le dijimos que nos dedicábamos a esto sólo por amor al arte…

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La Puerta de Alcalá, una vez que llegamos a ella callejeando de aquí para allá buscando luces escondidas, nos regaló todos sus perfiles, y posó presumida y adornada para nuestros ávidos ojos electrónicos. Creo que Madrid tiene mucha suerte de tener un monumento como este en sus calles.

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Desgraciadamente, tuve que dejarlo antes de tiempo, porque había quedado con amigos para cenar (y me iban a matar si les fallaba esta vez), así que no había más remedio… ¡Pero el próximo no me lo pierdo! ¡Me quedé con mono fotográfico! 🙂 ¿Alguien se apunta al próximo?

Estas y otras fotos podéis verlas aquí, y aquí las de todos los compis que las han etiquetado.

Actualización 10 de enero de 2009:
Mari Trini Giner filmó y editó algunos videos relacionados.
Moises Gallego ha hecho lo propio.

a la caza de la luz, es bueno echarse unas risas, ocio, un amigo es un tesoro