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Archivo para Julio, 2011

Lecciones aprendidas de aprender a andar

Domingo, 17 de Julio de 2011

Hace unos días, Eric empezó a andar por primera vez. Luis y Laura sus padres no podían estar más contentos. Y no me extraña: andar erguido por tus propios medios es todo un logro. ¿No lo crees así? ¿O lo has olvidado?

El problema es que hemos olvidado que, hace ya mucho tiempo, nosotros tampoco sabíamos andar. Que un día, sin saber muy bien cómo, nos soltamos de la segura mano de nuestros padres y empezamos nuestro camino, con pasos torpes e inseguros, intentando mantener el equilibrio con nuestras manos volando alrededor de nuestra cabeza, tropezando contra la más mínima irregularidad que nos desplazara el centro de gravedad más allá de nuestros pies.

Me he dado cuenta de que se puede aprender mucho de cómo un niño arranca a andar. Fíjate bien, porque no tiene miedo de equivocarse. Le dolerá caerse, cómo no, pero mientras anda no está pensando en si caerá o no. El dolor no existe y el futuro tampoco. Una vez en el suelo, será el consuelo de las personas que le quieren lo que hará que olvide sus lágrimas y vueltas otra vez a andar, como si no se hubiera caído nunca.

No se debe a nadie, no busca la aceptación de nadie, no mira a nadie para ver si lo miran. Ríe porque ve cómo avanza un paso, disfruta con cada centímetro avanzado. Un pie, el otro, avanzo, mantengo el equilibrio, centro de gravedad en mis pies, esto mola, ¡estoy andando! ¡uh,uh, uh! Ah, no, no me caigo… Nadie existe, ni siquiera él, sólo andar.

No pretende hacerlo perfectamente bien desde el principio. Su objetivo no es ser ya igual a sus mayores. Apenas tiene la intuición de que quiera imitarlos. No es aprobar un examen de andadores, no es correr la maratón de Nueva York. Quizá algún día, dentro de unos años, en uno de sus múltiples viajes a la Ciudad que Nunca Duerme, pero no ahora. El objetivo, aquí y ahora, es avanzar un paso imperfecto sin que Newton, su mecánica, o la gravedad de todo un planeta se interpongan en ello.

Para mí, que ando inmerso en un proceso de aprendizaje (si acaso alguna vez he dejado de estarlo), ver andar a Eric me ha enseñado y recordado lecciones importantes que me ayudan a entender por qué no entiendo perfectamente bien y a la primera cómo funciona jQuery, MySql o PHP, por ejemplo… En mis primeros torpes pasos, pretendo alcanzar en pocos días lo que ha de alcanzarse en muchos más.

Además de la fruta, el café y las tostadas del desayuno, creo que voy a tomar también un vaso de paciencia y otro de amnesia selectiva, para olvidar todos los pensamientos que no colaboran a aprender, obstáculos que yo mismo pongo por no quitarlos.

¡Gracias, Eric!

truki del almendruki , , , , , , ,