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África

lunes, 21 de septiembre de 2009

«CaraDeAfricaThroughout recorded history, Africa has been woefully misunderstood and misused by the rest of the world. Humanity simply does not recognize its debts and obligations to Africa. In western imagery, Africa is the “dark continent.” A synonym perhaps, but also the potent symbol of a persistent inclination to set Africa and its inhabitants apart from the rest of humanity. The double meaning of the phrase is clear. The “dark continent” does not refer only to the depths of Africa’s equatorial forest, to the density of its tropical shadows, to the blackness of African skin, or even to a widespread lack of knowledge concerning the continent. Above all, the phrase tacitly labels Africa as the place where a very particular form of darkness is found —the darkness of humanity. In this context, Africa is where the people do terrible things, not because the aptitude for such behaviour is a characteristic of all humanity, but because Africa is believed to be inherently more barbaric and less civilized than the rest of the world.

«That people have behaved barbarically in Africa is undeniable but, as events in other parts of the world have demonstrated time and again, this is not an exclusively African tendency. Indeed, civilization —as an expression of cultured behaviour— is a very transitory feature in human story. Civilization is not a predetermined consequence of human progress, as the Victorians believed, with white Anglo-Saxons leading the way, the rest of the world following in their wake, and the Africans straggling several centuries behind. On the contrary, civilization is more like a protective skin of enlightened self-interest that all societies develop as they learn to regulate their interactions with the environment, and with other people, to the long-term benefit of all parties

Africa. A Biography of the Continent.
John Reader

Que traducido de forma libre e informal por este su servidor, sería algo así (todas las negritas son mías):

A lo largo del registro histórico, África ha sido malinterpretada y ha sufrido el abuso del resto del mundo. Sencillamente, la humanidad no reconoce las deudas y obligaciones que tiene para con África. En el imaginario occidental, África es el “continente negro”. Quizá sea un sinónimo, pero también el poderoso símbolo de la persistente tendencia a considerar a África y a sus habitantes aparte del resto de la humanidad. El doble sentido de la frase es claro. El “continente negro” no se refiere únicamente a la oscuridad de los bosques ecuatoriales africanos, a la densidad de sus sombras tropicales, a la negrura de la piel africana, ni incluso a la extendida falta de conocimiento relativo al continente. Sobre todo, la frase etiqueta tácitamente a África como el lugar donde puede encontrarse una forma muy particular de oscuridad –la oscuridad de la humanidad. En este contexto, África es el lugar donde la gente comete cosas terribles, no porque la aptitud para ese comportamiento sea característico de toda la humanidad, sino porque se cree que África es inherentemente más brutal y menos civilizada que el resto del mundo.

Que la gente se ha comportado de forma brutal en África no puede negarse pero, como otros eventos en otras partes del mundo han demostrado una y otra vez, no es una tendencia exclusivamente africana. De hecho, la civilización –como expresión de un comportamiento culturizado- es una característica fugaz en la historia humana. La civilización no es una consecuencia predeterminada del progreso humano, como se creía en la época victoriana, con los anglosajones blancos liderando el camino, el resto del mundo siguiendo su estela, y los africanos rezagados varios siglos por detrás. Al contrario, la civilización es más una piel protectora de interés progresista que todas las sociedades desarrollan a medida que aprenden a regular sus interacciones con el entorno y con otras personas, para el beneficio a largo plazo de todas las partes.

La imagen es sólo una cara de África.

nyumbani , ,

  1. lunes, 21 de septiembre de 2009 a las 20:13 | #1

    Muy cierto, no hay mucho más que añadir, la verdad

  2. martes, 22 de septiembre de 2009 a las 19:12 | #2

    @MadameTafetan Aunque sea poco, se admiten las adiciones 😉

  3. miércoles, 23 de septiembre de 2009 a las 08:41 | #3

    Nos ha vuelto a remolachar el esqueje. En mis paranoias habituales me pregunto si es que tanto mal hay en el continente africano, o es sólo lo que les interesa contar a los noticiarios…

    Claro es que no disfruto del valor de tu experiencia.

  4. jueves, 24 de septiembre de 2009 a las 15:11 | #4

    @SeñorMigrañas No puedo considerar ni pretendo que mi experiencia sea «la» experiencia, pero creo que algo hay de «preconcepción» acerca de África…

  5. viernes, 25 de septiembre de 2009 a las 10:25 | #5

    A lo que voy es que te doy las gracias por informar a alguien como yo, encerrado en su caverna (te aseguro que no hay ironía en esta frase):

  6. viernes, 25 de septiembre de 2009 a las 18:44 | #6

    @SeñorMigrañas Bueno, es un placer, encantado. Y despreocúpate de la ironía, que mi ironíometro marca cero 🙂

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