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Archivo para septiembre, 2009

Love-o-meter

jueves, 24 de septiembre de 2009

chickenloveyou

—Te quiero.
—Yo también te quiero.
—Pero yo te quiero más.
—No, yo te quiero más.
—No, yo te quiero más.
—Vale, ahora me estás asustando.

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es bueno echarse unas risas

La permanencia de las ideas

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Nuestros pensamientos determinan nuestra manera de actuar.

—¿Qué tal por Kenia?— me preguntan.

—Pues muy bien, la verdad, la experiencia ha sido genial— les contesto, de forma algo general, pero ¿cómo explicar dos meses en 10 segundos?.

—Mucha pobreza, ¿no?— me preguntan con cara de pena enlatada.

—Hombre, sí, la verdad, pero allí no todo el mundo es pobre. Es verdad que se asocia la idea de blanco con la de rico, y es cierto que sueles ver muchos blancos e indios entre las clases pudientes, pero también hay negros que tienen una posición económica cercana a una clase media-alta o alta. La pobreza sí es muy evidente en todas partes, pero no se puede decir de todos los kenianos que sean pobres. Además, allí el nivel de la vida no es como aquí, así que lo que para nosotros sería un sueldo bajo allí es todo un dineral. El problema allí es la corrupción que invade al gobierno, y evita que empresarios extranjeros tengan confianza para invertir allí. El país tiene recursos, pero quizá les falte cierta eficiencia en sus…

—O sea, que mucha pobreza, ¿no?— concluyen.

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El continente rojo

martes, 22 de septiembre de 2009

De Karen a Nyumbani... Algunos dicen que el Continente Negro no debería llamarse más que el continente rojo. En lo que respecta a la zona en la que nos encontrábamos, la categoría no puede ser más acertada. Todos los caminos que conocieron nuestros pasos eran alfombras de una tierra suelta, fina y sobre todo roja. Es una tierra que invade cada rincón con una tozudez sorprendente. Hasta los ordenadores de allí, negros en origen, mostraban ese característico tono rojizo. Mis calcetines blanco nuclear que llevé siguen, casi dos semanas y algunos lavados después, con los talones y las plantas anaranjados ¿La persistencia de la memoria?

Me propuse conocer el porqué de dicho color, y hoy ha tocado investigar sobre ello. Como suele ocurrir, una vez que conoces la respuesta todo parece de una inmediatez y una evidencia tales que te hace pensar dos cosas: que eres más tonto de lo que crees, y que la respuesta estaba tan cerca que podrías haberla deducido tú mismo. El color rojo de la tierra tiene el mismo origen que el color de la sangre, de los tomates, y de la cadena oxidada de tu bicicleta. La culpa la tiene el hierro.

Un paso en el camino...En efecto, este tipo de suelo se forma “cuando la temperatura es elevada y la humedad suficiente, ya que las materias húmicas se descomponen rápidamente y se acelera la alteración hidrolítica, al desdoblarse los silicatos y desaparecer el ácido de hierro y aluminio. La coloración roja se debe a la pobreza de humus y a los hidróxidos de hierro, pobres en agua. El producto final de este desarrollo es la laterita. Si se mantienen los silicatos de aluminio, se forma limo rojo” (Diccionario Geológico).

Esta laterita, según la Wikipedia, es “el suelo propio de las regiones cálidas, caracterizado por la pobreza en sílice y su elevado tenor en hierro y alúmina”.

Ahora es cuando todos tenemos que exclamar, a coro: “¡Claaaaarooo!” 🙂

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África

lunes, 21 de septiembre de 2009

«CaraDeAfricaThroughout recorded history, Africa has been woefully misunderstood and misused by the rest of the world. Humanity simply does not recognize its debts and obligations to Africa. In western imagery, Africa is the “dark continent.” A synonym perhaps, but also the potent symbol of a persistent inclination to set Africa and its inhabitants apart from the rest of humanity. The double meaning of the phrase is clear. The “dark continent” does not refer only to the depths of Africa’s equatorial forest, to the density of its tropical shadows, to the blackness of African skin, or even to a widespread lack of knowledge concerning the continent. Above all, the phrase tacitly labels Africa as the place where a very particular form of darkness is found —the darkness of humanity. In this context, Africa is where the people do terrible things, not because the aptitude for such behaviour is a characteristic of all humanity, but because Africa is believed to be inherently more barbaric and less civilized than the rest of the world.

«That people have behaved barbarically in Africa is undeniable but, as events in other parts of the world have demonstrated time and again, this is not an exclusively African tendency. Indeed, civilization —as an expression of cultured behaviour— is a very transitory feature in human story. Civilization is not a predetermined consequence of human progress, as the Victorians believed, with white Anglo-Saxons leading the way, the rest of the world following in their wake, and the Africans straggling several centuries behind. On the contrary, civilization is more like a protective skin of enlightened self-interest that all societies develop as they learn to regulate their interactions with the environment, and with other people, to the long-term benefit of all parties

Africa. A Biography of the Continent.
John Reader

Que traducido de forma libre e informal por este su servidor, sería algo así (todas las negritas son mías):

A lo largo del registro histórico, África ha sido malinterpretada y ha sufrido el abuso del resto del mundo. Sencillamente, la humanidad no reconoce las deudas y obligaciones que tiene para con África. En el imaginario occidental, África es el “continente negro”. Quizá sea un sinónimo, pero también el poderoso símbolo de la persistente tendencia a considerar a África y a sus habitantes aparte del resto de la humanidad. El doble sentido de la frase es claro. El “continente negro” no se refiere únicamente a la oscuridad de los bosques ecuatoriales africanos, a la densidad de sus sombras tropicales, a la negrura de la piel africana, ni incluso a la extendida falta de conocimiento relativo al continente. Sobre todo, la frase etiqueta tácitamente a África como el lugar donde puede encontrarse una forma muy particular de oscuridad –la oscuridad de la humanidad. En este contexto, África es el lugar donde la gente comete cosas terribles, no porque la aptitud para ese comportamiento sea característico de toda la humanidad, sino porque se cree que África es inherentemente más brutal y menos civilizada que el resto del mundo.

Que la gente se ha comportado de forma brutal en África no puede negarse pero, como otros eventos en otras partes del mundo han demostrado una y otra vez, no es una tendencia exclusivamente africana. De hecho, la civilización –como expresión de un comportamiento culturizado- es una característica fugaz en la historia humana. La civilización no es una consecuencia predeterminada del progreso humano, como se creía en la época victoriana, con los anglosajones blancos liderando el camino, el resto del mundo siguiendo su estela, y los africanos rezagados varios siglos por detrás. Al contrario, la civilización es más una piel protectora de interés progresista que todas las sociedades desarrollan a medida que aprenden a regular sus interacciones con el entorno y con otras personas, para el beneficio a largo plazo de todas las partes.

La imagen es sólo una cara de África.

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¿Lo sabías?

domingo, 20 de septiembre de 2009

Esta es la versión 4.0 del estudio “Did you know?”.

No dejes que lo elaborado de la magnífica presentación ensombrezca su contenido, y mucho menos la reflexión que te induzca… Os dejo con ello.

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Paciencia

martes, 15 de septiembre de 2009

 

Just have a little, patience

I’m still hurting from a love I lost,
I’m feeling your frustration,
But any minute all the pain will stop,
Just hold me close inside your arms tonight,
Don’t be too hard on my emotions

Cause I, need time,
My heart is numb, has no feeling,
So while I’m still healing,
Just try and have a little patience,

I really wanna start over again,
I know you wanna be my salvation,
The one that I can always depend,
I’ll try to be strong, believe me,
I’m trying to move on,
It’s complicated but understand me,

Cause I, need time,
My heart is numb has no feeling,
So while I’m still healing,
Just try and have a little patience yeah,
Have a little patience, Yeah

Cause this scar runs so deep,
It’s been hard,
But I have to believe,
Have a little patience,
Have a little patience,
wooh

Cause I, I just need time,
My heart is numb has no feeling,
So while I’m still healing,
Just try, and have a little patience,

Have a little patience,
My heart is numb has no feeling,
So while I’m still healing
Just try and have a little… Patience

Patience (Beautiful world, 2006)
Take That

ocio

De vuelta

sábado, 12 de septiembre de 2009

Pues ya hemos llegado todos. Ahora toca hacerse a la vida que teníamos aquí. Eso no significa que vaya a dejar de postear sobre Nyumbani, todo lo contrario.

Todavía queda mucho que contar 🙂

En el aeropuerto de Barajas, hace algo más de 55 días. Jorge, Nacho, Menda, María, Marta e Idoia.

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Chicken Connection

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Todavía queda una experiencia gastronómica típicamente keniana, y de Nairobi para más señas. No es la típica del restaurante turístico, bien decorado y con una oferta amplia de platos de influencia subsahariana. Restaurantes como Carnivore, Tamarind o Rusty Nail puedes encontrarlos en cualquier lugar del mundo, salvando las distancias (y nunca mejor dicho). Pero al lugar al que fuimos hace unos días… Bien… Iba a llamarle restaurante, pero mejor lo dejo en “el sitio del pollo frito”.

El sitio queda cerca de la estación de autobuses de Kencom, bajando por la avenida Moi, pero puedes encontrar muchos como ese en todo el Central Business District (CBD), que es el lugar en el que nos encontrábamos. La apariencia es la de un Patatín Patatán, pero un poco más cutre. En la entrada, un tipo gobernaba sobre una freidora y mandaba sobre un regimiento de pollos. Podías pedirle un pollo, tres cuartos, medio o cuarto de pollo. El trozo seleccionado era condenado entonces a pagar sus crímenes en la freidora, y luego a ser troceado con unas tijeras de podar sobre un plástico y un papel de envolver. Una vez empaquetado, podías ir a la banqueta de tu elección. En otro sitio tenías que pedir y pagar las patatas y la soda (cocacola, fanta…). Medio pollo son 210 shillings, la fanta 35, las patatas 50 y el suplemento de kétchup, 5 shillings. Total, 300 shillings, unos 3 euros.

Comer en Nairobi por 3 euracos.

— ¿Dónde están las servilletas?
— No hay.
— ¿Y los cubiertos?
— Las pinzas que te regaló tu madre al nacer.
— ¿Cómo hago para lavarme?
— Usa el lavabo que hay al lado de la barra de las patatas.
— No funciona el grifo.
— Debajo hay un cubo con agua, y un cazo.
— ¿Cómo está el pollo?
Tre-men-doooo.

Los dominios de la República Independiente de Chickenland

Por cierto, el bote de kétchup no es de kétchup, es una especie de líquido rojo fluorescente a la vez que picante, que te dan sin rechistar cuando les preguntas “may I have the ketschup, please?”

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Never an easy way

martes, 1 de septiembre de 2009
Comentarios desactivados en Never an easy way

Desconfía del que te diga que algo es fácil…

I think I slip the net,
But I cut myself free,
I’m not losing yet,
So don’t forget me.

I’ll say it, replay it, and try tomorrow
I’ll say it, replay it, and live with sorrow.

You’d think I learn by now,
There’s never an easy way,
I get through somehow,
I’m on my knees to pray,

You’d think I learn by now,
There’s never an easy way,
I get through somehow,
I’m on my knees.

I’ll admit I’m wrong,
But I’m getting on track,
I’ve been here too long,
I’m under attack.

I place it, replace it, and try to change,
I place it, replace it, and rearrange.

You’d think I learn by now,
There’s never an easy way,
I get through somehow,
I’m on my knees to pray,

You’d think I learn by now,
There’s never an easy way,
I get through somehow,
I’m on my knees to pray.
On my knees to pray.

I think I slip the net,
But I cut myself free,
I’m not losing yet,
So don’t forget me.

I’ll say it, replay it, and try tomorrow
I’ll say it, replay it, and live with sorrow.

You’d think I learn by now,
There’s never an easy way,
I get through somehow,
I’m on my knees to pray,

You’d think I learn by now,
There’s never an easy way,
I get through somehow,

I’m on my knees to pray,
I’m on my knees to pray,

On my knees to pray,
On my knees to pray.

Never an easy way (Who can you trust, 1996)
Morcheeba

Qué clase tiene esta gente…

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Va de comida

martes, 1 de septiembre de 2009

Sí ayer comentaba los desayunos que tenemos por aquí, hoy toca contar la primera de dos experiencias culinarias de primer orden.

Ocurrió el sábado pasado, en un viaje en furgoneta que realizamos. Tuvimos la desgracia de caer en la pegajosa tela de un atasco monumental, en la que estuvimos atrapados cerca de una hora, hasta las tres más o menos. Con la furgoneta parada no corría ni una brizna de aire y con un sol de justicia sobre nuestras cabezas lo menos que podríamos esperar era convertirnos en estofado de mzungu. Por fin, el hambre hizo acto de presencia tras perseguirnos cada vez más insistentemente durante unas dos horas, desde la una de la tarde, que es la hora a la que comemos habitualmente por aquí. La situación era desesperada, necesitábamos encontrar algo de comida.

Hay que ser precavidos a la hora de comprar alimentos directamente en la calle. No debemos olvidar la regla de “cocinado, pelado, o no tomado”. O bien lo que compras está cocinado o bien puedes pelarlo, pero si no es así es mejor que no lo comas. En nuestro caso fue una elección fácil. Los atascos son el lugar indicado para vender gorras, mecheros, planisferios (¡lo juro!), cojines (¡idem!), triángulos para señalizar accidentes, y cómo no, fruta. La solución a todos nuestros problemas vino de mano de una vendedora ambulante, con nueve bananas en la mano. Lillian, que es la trabajadora social del village y venía con nosotros, nos dijo que mejor las compraba ella porque le darían precio local y no precio mzungu. Vimos como se acercaba la vendedora, intercambiaba unas palabras con Lillian, vimos las nueve bananas, y luego vimos… ¡que la vendedora se iba!

— Es que eran muy caros, 10 shillings cada una… [10 céntimos de euro]
— ¡Pero si hubiéramos pagado 100 shillings por cada banana!

Por suerte, encontramos otra vendedora al cabo de algunos minutos que parecieron horas. ¡En mi vida una banana me ha sabido taaaaan rica! Había que inmortalizar el momento, así que aquí va la prueba:

Hmmmmm!! Banana, peel, peel banana!

¡Tatuonana!

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