La maldición para poder soñar
Jueves, 2 de abril de 2009
La vida es movimiento y el movimiento tiene que ver con lo que hace moverse al hombre, que es la ambición, el poder, el placer. El tiempo que un hombre puede aplicarle a la moralidad tiene que quitárselo forzosamente al movimiento del que él mismo es parte. Está obligado a elegir entre el bien y el mal tarde o temprano, porque la conciencia moral se lo exige a fin de que pueda vivir consigo mismo el día de mañana. Su conciencia moral es la maldición que tiene que aceptar de los dioses para poder obtener de éstos el derecho de soñar.

Sin sueños el mundo sería demasiado gris. Es bueno que elijamos , que nos equivoquemos, de esta forma seremos menos esclavos.
Muy bonito y reflexivo
@antonio Nos hacemos por la acción, por la decisión. Pensar mucho y actuar poco no lleva a ningún sitio…
@Hackett Es el tipo de pensamientos que me gustaría saber expresar escribiendo…
Que buena reflexión…
@ivich Lo que le decía a Hackett