Mensaje desde la luna
El sábado pasado, cuando ya habíamos terminado la mudanza y antes de salir de casa, saqué mi llavero y elegí una de las pequeñas de entre las muchas que últimamente lo pueblan. La introduje en la cerradura y abrí el buzón.
El folleto de publicidad me iba a venir muy bien porque nunca está de más tener en la lista de teléfonos de emergencia el del restaurante chino de la zona. Es que me gusta la comida china, y en general la asiática, qué le vamos a hacer.
Para inaugurar en condiciones una nueva casa, no hay nada como una factura que diga que estás viviendo allí. En este caso era la de la electricidad, para recordarme que en las islas desiertas, en el Cielo de nubes blancas y en las batcuevas el sol no es gratis y también hay que pagar la luz.
Y también encontré una postal, que además era regalo de cumpleaños. La primera postal que recibo en la nueva batcueva.
¡Muchas gracias, Lusika!


¡Vivan los postaleros!.
Desde la luna? No, desde la luna no. Desde Zuuuurich
¡¡¡Muchas de nadas!!!
Me alegra saber que entre tantos “papeles” interesantes, mi postal ha conseguido el ilustre honor de tener una entrada de blog y de coronarse como “la primera postal” de tu nuevo hogar…
Por cierto… ¿qué sería de los “postaleros” sin postales?
Sin herramientas no se puede hacer el trabajo. Así que si queréis que la tradición siga ya sabéis donde llamar. Abrazos a todos.
@Banyú ¡Vivan!
@Miri Más o menos
@Lusika @antonio Hay que fomentar más un hábito que se va perdiendo y que tiene su encanto indiscutible…
Que bonita postal, me encanta!
@ivich Tá chula