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La campana de Gauss

jueves, 26 de febrero de 2009

No quiero dejar que termine el día sin decirlo.

Siempre me he quejado de según qué cosas. El comportamiento de la masa en el metro, por ejemplo, siempre me ha resultado incomprensible. Será que, como dicen, las normas de un  grupo de personas con un cierto número son totalmente distintas a las de un grupo menor o a las de una única persona. Seguro. Aunque lo que traigo a colación tampoco es un tema de masa, es más un tema de comportamiento individual hacia los demás…

Odio que ciertas personas se detengan nada más salir de unas escaleras mecánicas, que se hagan fuertes en mitad de un pasillo mientras interrumpen el paso de los demás y a la vez mantienen una animada conversación sobre cualquier tema irrelevante (vale, para nosotros). Odio que intenten entrar en el vagón a toda costa, antes de que hayamos podido salir de él, buscando con toda la razón del mundo un sitio en el que sentarse, sobre todo si son mayores y son conscientes de que nadie se levantará por ellos, pero a la vez luchando por quedarse con mi mochila y mi bolso mientras intento alcanzar el andén…

Carl_Friedrich_GaussSoy un quejica para según que cosas, lo asumo, lo acepto, lo admito.

Pero hoy he sido testigo de algo totalmente distinto. No es que sea algo con un tremendo valor intrínseco en sí mismo, que también, pero es más algo destacable, algo que sobresale sobre la norma, es el cinco por ciento a la derecha de la curva de Gauss. Es algo que desgraciadamente no se ve todos los días, y es algo que debería ser el noventa por cierto de la zona central de la famosa campana.

Hoy una persona le preguntó a otra, que trataba de no perder el equilibrio mientras arrastraba tras de sí y por las escaleras una inmensa maleta, una cuestión sencilla, cerrada a sólo dos posibles contestaciones, pero no por ello una cuestión baladí, y mucho menos una cuestión habitual.

— ¿Le ayudo?

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  1. viernes, 27 de febrero de 2009 a las 04:49 | #1

    Los milagros existen.

  2. viernes, 27 de febrero de 2009 a las 09:46 | #2

    Acabas de mencionar todas las razones por las que en algún momento me quiero convertir en ángel exterminador pero, efectivamente, siempre hay casos excepcionales que te suben la moral (aunque algunos los tenga que propiciar yo, pero bueno…)

  3. viernes, 27 de febrero de 2009 a las 12:35 | #3

    La falta de comportamientos de ese tipo sera la razon de nuestra extincion… (que deberia ser en breve a las marchas que van las cosas)

  4. sábado, 28 de febrero de 2009 a las 12:51 | #4

    En otros lugares del mundo cosas como esas son lo normal… Que triste que aquí esas personas sean la excepción, que haya tan poca solidaridad 🙁
    Besotes!!

  5. sábado, 28 de febrero de 2009 a las 17:43 | #5

    Jajaja, Nooo, ¡inaudito!

  6. antonio
    sábado, 28 de febrero de 2009 a las 21:44 | #6

    Me quedo con lo segundo porque de los primeros no tengo ninguna respuesta razonable, y me quedo, resignado, con la impotencia. Afortunadamente hay gente solidaria,educada con la que cruzas y difuminas los pésimos ejemplos de los impresentables. Aqui los vemos ayudando a cruzar abuelos al atravesar un paso de cebra y es una gozada.

  7. domingo, 1 de marzo de 2009 a las 15:19 | #7

    @Banyú Ahora hay que encontrar la manera de industrializar el proceso de creación de milagros, a ver si esto mejora… 😉

    @Mmetafetan Actuar en el propio círculo de influencia… Buen comienzo…

    @AccentLess Espero que no, por la cuenta que nos trae. ¡Muchas gracias por salir a la luz y comentar! 🙂

    @iPodGirl Habría que reflexionar seriamente sobre los motivos últimos… Lo primero es darse cuenta, y ya estamos en ello…

    @Hackett Ya sé que cuesta creerlo, pero juro por mi honor de caballero que lo que narro es cierto, ¡pardiez!

    @antonio Debemos dar ejemplo, es nuestra responsabilidad…

  8. lunes, 2 de marzo de 2009 a las 12:05 | #8

    Si no quedara algo de humanidad en la gente, sería muy triste.

  9. martes, 3 de marzo de 2009 a las 09:42 | #9

    Y que este tipo de cosas nos haga reflexionar… ojalá todos dieramos solo un poquito más y seguro que el mundo pegaría un gran cambio!

  10. martes, 3 de marzo de 2009 a las 18:27 | #10

    @Nesta Pues sí, ahora lo que hay que hacer es hacer que la balanza mueva el fiel…

    @ivich Siempre he defenido que la diferencia entre una vida normal y una buena vida supone un 20% más de recursos (entre una buena vida y una vida extraordinaria ya se requiere de un 80% pero normalmente no merece la pena 😉 )

  11. miércoles, 4 de marzo de 2009 a las 10:09 | #11

    Siempre hay personas buenas y encantadoras por el mundo… 🙂
    A mí una vez, una señora, además de ayudarme a llevar las miles de maletas y bolsas que tenía en la estación de tren de Colonia (porque hice la mudanza en tren entre Munich y Leverkusen), me dio, como el que no quiere la cosa, en cuestión de segundos, un billete de 20 € para que cogiera un taxi… ¿¿¿Hay o no hay gente increíble en el mundo???

  12. miércoles, 4 de marzo de 2009 a las 23:30 | #12

    @Lusika Estoy seguro que la hay 🙂 y ese esfuerzo tenemos que hacer, en fijarnos en ellas, en imitar lo bueno que tienen, en hacerlo visible, en fomentarlo, en transmitirlo… ¡Tenemos mucho trabajo que hacer! 🙂

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