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Archivo para mayo, 2008

Crazy

miércoles, 21 de mayo de 2008
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Enjuto Mojamuto now in English

miércoles, 21 de mayo de 2008
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Enjuto Mojamuto, el santo patrón casposo de los internautas ha vuelto, bueno… en realidad… he’s back!

¡Demasiado!

internet, ocio

I’ve got to do something

martes, 20 de mayo de 2008
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Satellites

lunes, 19 de mayo de 2008
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[Estribillo]
Even an angel can end up falling
Don’t you cry, because you’re crawling
Start again, it’s a beautiful morning
For satellites

Well, they said it was time for changing
Rise and shine
Everybody’s making it, but you
And they told you to trust your dreaming
But it’s hard to believe a feeling
That you just don’t know

[Estribillo x 2]

You’ve been trying to walk on water
In the end everybody
Walked all over you
Now, you don’t like the sight of mirrors
Cause you’re scared that the face
You’ll see, will look just like before

[Estribillo x 2]

All I want is you
Let me take you back
Where you once belonged
All I want is you
It will be alright if you come along
You were never gone

[Estribillo x 3]

Satellites (September)

videoclips

Del método científico en la vida cotidiana

domingo, 18 de mayo de 2008
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Research science is a hard to do, expensive, time consuming and not very natural to the human psyche. Loren Eiseley, essayist and historian reminds us that science «has to be learned, consciously practiced, stripped out of the sea of emotions, prejudices, and wishes is which our daily lives are steeped.»

Truth is, we all like to push the facts away when it serves us. We recall, years ago, out for a run in the hills of Oakland, California overlooking the Bay area, when a friend began to comment on ordinary things, such as how many inhabitants lived in the Bay area. We bandied around some numbers, we passionately argued for 100,000 more, 100,000 less, until it occurred to one of us to suggest that we could actually look the number up. In a second, our pleasure at debating our half-baked opinions was gone and we were trapped by the knowledge that there was a truth larger than us.

The moral of the story is simple: we all like to cheat a bit on the facts. Few of us can resist the temptation, especially when the economic rewards for eliminating rigorous methodological rules can be enormous.

Enrique Dans y David B. Allen, Methodology and rigor. How ‘false prophets’ pushed firms to the dot.com cliff (pdf, 82kb). Primera revisión para «Issues and Opinions», de Management Information Systems Quaterly (MISQ). Visto por última vez aquí. Las negritas son mías.

Todo esto viene porque llevo tiempo dándole vueltas a una reflexión. Dans y Allen tienen razón cuando dicen que tendemos a forzar los hechos, aunque en mi opinión no se hace por una cuestión de gusto, sino que se hace de una manera inconsciente, casi diría etológica.

Al fin y al cabo, nuestro cerebro no deja de ser el de un simio, el mismo cerebro, o con pequeños cambios, que se adaptó a vivir en un entorno hostil, selvático en ocasiones, arborícola en otros, y sabánico en la mayor parte de las veces. Este cerebro, que ha evolucionado más tiempo intentando sobrevivir que intentando encontrar la verdad (¿Richard Gregory?), es un cerebro que aprende por analogías, que utiliza estrategias sub-óptimas porque funcionan en la mayor parte de las veces, un cerebro que procesa lo que le llama la atención, descarta lo que no le llama la atención, y deriva conclusiones en consecuencia.

«Vale tío, pero ¿a qué viene todo esto?»

El origen de esta reflexión es más bien frívolo, insustancial: abriendo la caja de la medicación que estoy tomando, recordé aquello que decía que siempre te encuentras el prospecto por el lado por el que abres la caja.

Creo que todo empieza porque inconscientemente le damos una carga de verdad a una frase, sobre todo si lleva bagaje negativo (esto no sé si tendrá que ver con la idiosincrasia de aquí). Después, y cada vez que nos encontramos con la esa situación, vamos recordando la frase cada vez que se hace cierta, reforzando la «verdad» que subyace tras ella.

Pero en muy pocas ocasiones nos hacemos conscientes de los casos negativos. No nos damos cuenta de que la caja la hemos abierto por el lado contrario al prospecto, o que la tostada cayó por el lado sin mantequilla. Simplemente, no nos ha hecho recordar la frase,

¿Cuántas veces nos pasa que reforzamos nuestras propias convicciones a fuerza de fijarnos en aquello que lo confirma, y olvidamos ser conscientes de fijarnos en los casos que las cuestionan?

ciencia, filosofía, mens sana

¿Causal o casual?

viernes, 16 de mayo de 2008

Hace unos días estuvimos hablando unos amigos y yo acerca de dos conceptos que tienen lo llamativo de ser palabras muy similares, y que aparentemente tienen sentidos totalmente opuestos. Seguro que también os han hecho a vosotr@s la pregunta: ¿tú crees en la casualidad o en la causalidad?

Es una pregunta que siempre me ha costado contestar. Imagino que dicha dificultad tiene que ver con la formación científico-técnica que he tenido toda mi vida. Así que el otro día, después de la charla filosófica, decidí darle un par de vueltas al tema. Como además escribir me ayuda a pensar, pues aprovecho y lo comparto con vosotr@s.

El primer paso fue pensar acerca de los significados de "casualidad" y de "causalidad". Aquí como siempre, lo mejor es tirar de diccionario.

¿Qué es causalidad?

causalidad. (De causal). 1. f. Causa, origen, principio. 2. f. Fil. Ley en virtud de la cual se producen efectos.

Para el curso de este pensamiento, me quedé con la segunda. Creer en la causalidad es por tanto creer que los efectos se siguen de las causas, o que las causas son primero que los efectos. Así, para la causa "aprieto el botón", ocurre el efecto "suena el timbre". En mi opinión, no es este el sentido que se le da en la pregunta, el sentido de "si ocurre A entonces ocurre B", en realidad el sentido tiene que ver con la inevitabilidad de que ocurra B, independientemente de las causas que le atribuyamos. De esa forma, las cosas no ocurrirían por las causas, sino que ocurrirán porque tenían que ocurrir, o mejor, que las causas llevaban implícita la voluntad de provocar los efectos. Nos alejamos por tanto del sentido físico, y entramos en el terreno de la teleología.

¿Qué es casualidad?

casualidad. (De casual). 1. f. Combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar.

La casualidad lleva inherente un aspecto probabilístico, de hecho un aspecto de baja probabilidad. Decir que dos o más circunstancias no se pueden prever, es decir que somos ignorantes respecto del proceso que nos permitiría reducir la probabilidad baja a una probabilidad alta (en el mejor de los casos 1,0) y en consecuencia prever dicha combinación. Al fin y al cabo, la probabilidad es siempre una medida de nuestra ignorancia. Si nos encontramos a un amigo  que hace muchos años que no vemos mientras viajamos en un país chp_ace_cards extranjero, hablamos de casualidad porque la probabilidad de que dos personas se crucen en esas condiciones es muy pequeña. Pero supongamos que somos capaces de reducir nuestra ignorancia, de aumentar la probabilidad de prever dicha situación. Por ejemplo, hemos decidido registrar nuestro viaje en un sitio web que nos permite comprobar si alguno de nuestros amigos estará en la misma ciudad que nosotros el mismo día (existe esa herramienta, pero no recuerdo su nombre). La probabilidad de encontrarse pasa de casi cero a casi uno.

En lo que no estoy tan de acuerdo con la definición de la Real Academia es en lo de "ni evitar". Creo que si la combinación de ciertas circunstancias no se puede evitar no es porque la combinación sea casual, sino totalmente casual. Por ejemplo, que los planetas se alineen cada cierto tiempo no puede evitarse, y ciertamente es una combinación de circunstancias, pero desde luego no es casual (salvo que seamos ignorantes sobre las órbitas planetarias). En todo caso, me estoy desviando. La idea es esta: la casualidad tiene que ver con la probabilidad, y en definitiva, tiene que ver con nuestra ignorancia sobre ciertas circunstancias.

Si nos atenemos a estas definiciones, la pregunta se transforma en si crees en la relación entre causa y efecto o si crees en la combinación de circunstancias imprevisibles o inevitables (o si crees en ambos, añadiría yo). Esto me llevó a otro punto…

Falso dilema

which_way Efectivamente, puedes creer en la casualidad, en la causalidad o en ambos. La pregunta lleva un componente de falacia de "falso dilema" en el que caemos sin pensar, como cuando nos preguntan si queremos más a mamá o a papá. El "o" significa en realidad "o exclusivo", es decir, elegir una opción anula o excluye a la otra. Es decir no puedes creer a la vez en la causalidad y en la casualidad. No puedes querer a mamá Y a papá. Todos sabemos que contestar a esa pregunta: "A los dos igual". Mi contestación, como buen informático es que "depende".

A modo de conclusión

David_Hume "Bueno, entonces ¿qué? ¿causal o casual?". Pues como dije antes, depende. Si me hablas de física, soy firme creyente de la relación causa-efecto (aunque Hume considerara que aunque percibimos que un evento sucede a otro, no podemos advertimos ninguna conexión necesaria y suficiente entre los dos), así que sí creo en la causalidad. Si me preguntas si creo que ciertas circunstancias se dan con una probabilidad baja, también creo en la casualidad (y aquí habría que estudiar si esa combinación se debe a alguna causa, es decir si el efecto "casualidad" ha sido efecto de alguna causa), aunque también soy del pensamiento de que las casualidades no existen más que en nuestro pensamiento (por ese factor de ignorancia al que me refería)

Otra cosa es que nos guste pensar (y esto desde luego es un aspecto totalmente subjetivo) que las cosas suceden por algo (es decir, que lo que nos ocurre es efecto de una causa), o de que sucedan cosas con poca probabilidad. En último extremo, les acabamos dando un significado, un sentido. Somos humanos, y lo hacemos casi inconscientemente. Pero no podemos olvidar que el significado es externo a la combinación y a la relación causa-efecto. No podemos razonar ni mucho menos argumentar basándonos en esas asignaciones más o menos arbitrarias de significado.

No te malinterpretes. No soy una máquina racional, ni me considero tal, a pesar de estar trabajando constantemente con máquinas totalmente deterministas, que siguen fielmente esa secuencia de causa-efecto-causa-efecto… (tanto que nos recuerdan constantemente lo erráticos que somos en nuestro pensamiento, lo falible de nuestro razonamiento a pesar de todos nuestros esfuerzos).

error

Me gusta ver las cosas de cierta forma, me gusta ver el símbolo, y el significado detrás de él. Pero también me gusta poner las cosas en su sitio.

En definitiva, causal, casual y humano.

filosofía, mens sana

Nada es lo mismo

viernes, 16 de mayo de 2008
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La lágrima fue dicha…

Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando a las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.

¿A qué llorar por el caído
fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?

No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd:

Nada es lo mismo.
Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.

Ángel González

mens sana, poesía

Kitten rythm!

miércoles, 14 de mayo de 2008
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No he podido dejar de reirme. Lo comparto con vosotros:

¡Buenísimo cómo bosteza uno en medio de la canción!

ocio

Otro tiempo vendrá…

miércoles, 14 de mayo de 2008
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Otro tiempo vendrá distinto a éste.
Y alguien dirá:
«Hablaste mal. Debiste haber contado
otras historias:
violines estirándose indolentes
en una noche densa de perfumes,
bellas palabras calificativas
para expresar amor ilimitado,
amor al fin sobre las cosas
todas.»
Pero hoy,
cuando es la luz del alba
como la espuma sucia
de un día anticipadamente inútil,
estoy aquí,
insomne, fatigado, velando
mis armas derrotadas,
y canto
todo lo que perdí: por lo que muero.

Ángel González

poesía

A veces

martes, 13 de mayo de 2008
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A veces, creo que una sola palabra bastaría.

         y otras que sólo sirven para hacer daño.

A veces, la risa se me hila con las lágrimas. A veces, veo el Sol.

A veces, imagino, a veces pienso.

A veces, lloro.

A veces, me siento ser.

A veces, recuerdo.

A veces, vuelvo, a veces avanzo.

        caigo, tropiezo, me levanto, tropiezo, caigo, subo, sigo…

 

Ergo sum…

mens sana